¡Tremendo meneo otra vez! ¡El suelo en Oriente no quiere quedarse quieto!

Apenas dos días después de un temblor, el oriente cubano volvió a sentir la tierra moverse con un sismo de magnitud 5.0. ¡La gente está con el corazón en la mano!

Qué pasó

¡Imagínate esto, socio! Apenas si nos estábamos recuperando del susto del otro día y, ¡pum!, que la tierra vuelve a bailar su propio mambo. Sí, señor, otro terremoto, y este bien tempranito, cuando la gente estaba en el quinto sueño.

Fue un sismo de magnitud 5.0, una cosa seria, que le puso los pelos de punta a más de uno en el oriente cubano. Parece que la tierra anda con el swing desata'o por esa zona. Los vecinos ya ni saben si es la cafetera o el subsuelo.

Dónde y cuándo

Esto no es cuento de camino, no. Sucedió este martes, en la madrugada, a eso de las 4:18 a.m. Te lo juro, la gente se levantó de un brinco, pensando que se les caía la casa encima. El susto fue mayúsculo, con muchos aún en la cama.

El epicentro, según el Servicio Sismológico Nacional, estaba al sur del oriente, a unos 208 kilómetros de Santiago de Cuba. Es como si el temblor viniera desde el fondo del mar a dar un saludo. Las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo fueron las que más lo sintieron, claro, ¡estaban en primera fila!

Por qué importa

¿Y por qué esto nos tiene a todos con la boca abierta? Pues, mira, porque no es el primer meneo. Hace solo dos días, hubo otro, de 5.6, ¡más fuerte aún! Esto significa que la tierra por allá abajo está con una actividad que no veas.

La gente en Oriente vive con el Jesús en la boca, pendientes de cualquier ruidito o temblor. Imagina el susto de levantarse así, sin aviso. Esto afecta la tranquilidad, la paz de la gente. No es un simple chismecito, es algo que te mueve el piso, literal, y te hace pensar en lo frágil que somos ante la naturaleza.

Qué dicen las partes

El jefe del Servicio Sismológico, Enrique Diego Arango Arias, soltó los datos: magnitud 5.0, a 10 kilómetros de profundidad. El hombre está ahí, al pie del cañón, monitoreando la cosa. La ciencia no duerme cuando la tierra se sacude.

El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) también confirmó el bochinche, digo, la noticia, en su página web, llamándolo el 'Último Evento Perceptible'. O sea, que están bien conscientes de que la tierra está inquieta. Dicen que no hay daños ni víctimas, que eso es un alivio grande, ¿verdad?

Qué viene ahora

Ahora, la pregunta del millón es: ¿esto se va a calmar o va a seguir la fiesta? Las autoridades científicas están con los ojos pelados, vigilando cada movimiento en esa zona del país. Hay que estar atentos, porque estos avisos de la tierra siempre traen su propia historia.

La gente seguirá con un oído pegado al suelo, esperando que la calma regrese. Por ahora, solo nos queda cruzar los dedos y esperar que el próximo temblor sea solo una ilusión, ¡o que no venga ninguno más! Ojalá que la tierra se tranquilice un rato.

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