¿Y ahora qué? ¡Los gringos con un ojo en Pdvsa y el otro en la guayabera!
¡Agárrense! El secretario de Energía de EE.UU. va a Venezuela a ver qué se hace con Pdvsa. ¿Será que el oro negro vuelve a fluir con el agua de coco?
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! El mismísimo Chris Wright, que no es cualquiera, sino el Secretario de Energía de los Estados Unidos, se nos va de viaje oficial para Venezuela. ¿Y a qué va? Pues a meter el hocico, o más bien, a sentarse a hablar del futuro de Pdvsa, la petrolera que en su momento fue el orgullo del patio.
Esto es como un capítulo de novela que nadie se esperaba, especialmente después de que el presidente Nicolás Maduro salió de escena y se montó un gobierno interino. Los gringos, al parecer, tienen sus planes bien pensados.
Dónde y cuándo
La cita es en Venezuela, en las “próximas semanas”, aunque no especifican el día exacto para que el bochinche no se adelante. La cosa es que el señor Wright tiene agendado un encuentro con la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
Y no solo eso, ¡el hombre quiere recorrer los campos petroleros! Quiere ver con sus propios ojos dónde está la papa, como quien dice. Imagínate el ambiente, la tensión y los murmullos en el aire de Caracas.
Por qué importa
¡Ahí es donde el puerco retuerce el rabo! Pdvsa, que era una maquinaria de primera, terminó como un relajo, entre la mala gestión, la corrupción y una ineficiencia que daba pena. Ahora, los inversionistas extranjeros le tienen miedo a meter un dólar allí.
Pero, ¿cuál es el detalle? Que el gobierno interino aprobó unas reformas a la ley petrolera que le dan más aire a las compañías internacionales. Wright lo ve como una “buena señal”. Según él, si el petróleo de Venezuela arranca de nuevo, la economía puede que reviva y eso, para los gringos, es clave para que haya elecciones democráticas en uno o dos años.
Qué dicen las partes
Wright aclaró que la captura de Maduro no fue para buscar petróleo, sino por un asunto de seguridad regional. Dice que el régimen de antes era una amenaza para todo el vecindario. La idea, dice, es que Venezuela tenga elecciones limpias en menos de dos años.
Pero los inversionistas, aunque con un ojo puesto en el negocio, todavía piden más garantías. Y en casa de los gringos, hay quien se queja. Algunos republicanos y productores de petróleo de allá no quieren que el crudo venezolano inunde el mercado y baje los precios. Wright, como buen mercader, dice que “así es el juego del mercado”.
Qué viene ahora
El panorama está más enredado que un cable de audífonos. Se está hablando de que empresas grandotas como Chevron, Shell y Repsol puedan meter más dinero en Venezuela, aprovechando que ya no hay tantas sanciones. Pero, ¡ojo!, que todavía hay mucha tela por cortar.
Algunas de estas compañías andan con la mosca detrás de la oreja por la falta de claridad en las leyes. Dicen los expertos que la recuperación de Pdvsa no será un chismecito de un día para otro; va a ser un proceso largo y complicado que dependerá de muchos cambios y de cómo se pongan las cosas en el mercado internacional.