¡Con un café y un batazo de metanfetamina: La Aduana les dio la parada a los narcos!
¡Agárrense! La Aduana cubana acaba de dar un golpe tremendo a los narcos. Encontraron metanfetamina escondida en cosas de lo más común. ¡Esta gente se inventa cada una para burlar la ley!
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la gente no tiene tregua ni pa’ el pasaje aéreo. Imagínate tú, la Aduana de Cuba, con su ojo de lince, le dio la parada a un chanchullo gordo en el mismísimo Aeropuerto José Martí de La Habana.
Resulta que una viajera, con cara de no romper un plato, traía un regalito en la maleta, ¡pero no de los buenos! Le encontraron un cargamento de metanfetamina que ni te lo imaginas.
Y lo más sabroso del cuento es dónde estaba metido el veneno: en una cafetera eléctrica, pelotas de béisbol y otros 'pertrechos deportivos'. ¡Con un café y un batazo querían pasarla!
Dónde y cuándo
El relajo este ocurrió hace poco, en la puerta grande de la capital, el Aeropuerto Internacional José Martí. El bullicio de los viajeros, el corre corre, y en medio de todo, los aduaneros con su olfato fino.
Fue ahí, entre maletas y despedidas, donde la gente de la Aduana, junto con los de Antidrogas, le sacó la jugada a esta pasajera. Una escena que, a lo mejor, pa’l turista es rutina, pero pa’ los que saben, es pura tensión.
No dijeron ni el nombre de la mujer ni de dónde venía, pero el susto que le habrán metido no se lo quita nadie. ¡Ay, mi madre!
Por qué importa
Esto no es un chismecito de barrio cualquiera, mi gente. Esto es una señal de que la guerra contra la droga no para, y que los narcos se las ingenian cada vez más para meter sus porquerías en la isla.
Cuando se habla de ‘tolerancia cero’, es en serio. Que escondan la droga en un cafetera o en un bate, demuestra que estos traficantes no tienen límites. Lo que buscan es envenenar a nuestra gente, así de simple.
Y claro, si entra droga, la calle se pica, la cosa se pone fea. Por eso es que la Aduana está de piñones, vigilando pa’ que este mal no se nos desparrame.
Qué dicen las partes
El que soltó la bomba fue Wiliam Pérez González, el vicejefe primero de la Aduana, vía su cuenta de X. Confirmó el hallazgo y hasta dio un par de detalles de cómo estaba el cargamento escondido.
Él mismo repitió que la política del país es 'cero relajo' con esto, que la vigilancia está por encima de todo. Eso sí, no soltaron prenda sobre cuánta droga fue, ni de quién era la viajera, ni qué le va a caer encima. Cosas que se guardan, sabes.
Pero entre líneas se lee que el mensaje es claro: aquí no se pasa, aquí se coge al que intente meterse con la salud de la nación.
Qué viene ahora
Ahora lo que viene es más de lo mismo, pero más fuerte. La Aduana no va a bajar la guardia, al contrario, están que arden. Van a seguir reforzando todo, poniéndole el ojo a cada maleta, a cada bulto.
Porque si ya han cogido marihuana en paquetes de comida y hasta miles de tabacos queriendo salir sin permiso, imagínate tú la cantidad de cosas que andan inventando. Esto es una batalla diaria.
Así que a estar atentos, que la historia sigue. Los de la Aduana, como la policía del pueblo, seguirán en pie de guerra, pa' que nadie nos venga a enredar con esos cuentos de traficantes.