¡Ay, Mi Madre! México Atrapao Entre la Espada Gringa y la Pared Cubana
México se encuentra en un aprieto geopolítico. Trump endurece su política contra Cuba, lo que obliga a la presidenta Sheinbaum a maniobrar entre su histórica amistad y las presiones económicas de Estados Unidos.
Qué pasó
Imagínate a México como un equilibrista en la cuerda floja, con un lado el billete gringo y por el otro la amistad cubana. La cosa es que el presidente Donald Trump se puso bravo de nuevo con Cuba y eso tiene a México sudando la gota gorda. El cuento es que la Casa Blanca está amenazando a cualquiera que le mande petróleo a la isla, y ¡zas!, México quedó en el medio de la bronca.
Trump armó un escándalo, declarando que Cuba es una “emergencia nacional” por supuestos chanchullos con Rusia e Irán. Y para que quede claro, soltó una advertencia: quien le dé crudo a Cuba, se atiene a sanciones, ¡y de las duras! México, que era de los pocos que le hacía el favorcito a la isla, se puso en la mirilla.
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo, o bueno, a finales de 2025, según los papeles. El ojo del huracán está en Washington y en Ciudad de México. Trump, con su estilo peculiar, dice que hasta le pidió a la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, que cerrara el grifo del petróleo a Cuba.
La situación es bien tensa. La relación entre México y Cuba lleva décadas, es como una familia vieja que ha pasado por todo, hasta por la Guerra Fría sin soltarse la mano. Pero ahora, con Trump apretando, esa amistad de toda la vida choca con la billetera, porque la economía mexicana le debe mucho a los Estados Unidos.
Por qué importa
Esto no es un chismecito cualquiera, ¡esto afecta la vida de la gente! A México le cae arriba porque tiene que decidir si mantiene su historia de hermandad con Cuba o si protege sus intereses económicos con su vecino del norte. Si se arriesgan con Cuba, Trump les podría poner sanciones que dolerían un mundo.
Y por el lado de Cuba, la cosa está peor que nunca con la energía. La isla dependía del petróleo de Venezuela, pero con las presiones de Estados Unidos, ese chorro se secó. Ahora, si México se quita, Cuba se queda con el tanque en cero y eso es un golpe bien duro para su luz y su economía. Es un bochinche que puede dejar a muchos en la oscuridad.
Qué dicen las partes
El New York Times cuenta que Trump le metió presión directamente a Sheinbaum para que cortara el suministro. El gobierno mexicano, aunque calladito, ha dicho que no le gusta el embargo a Cuba y ha mandado ayuda humanitaria. ¡Ojo!, que Sheinbaum aclaró que eran barcos de la Armada con comida y cosas de higiene, no petróleo. Dice que la solidaridad no debería traer castigo.
Desde la Habana, Miguel Díaz-Canel, el presidente cubano, ha soltado que está abierto a hablar. Pero Trump, con su voz de trueno, le advirtió que “llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”. Los analistas dicen que el partido de Sheinbaum, Morena, ve a Cuba como una víctima y eso pesa a la hora de decidir.
Qué viene ahora
México anda buscando la forma de ser un “puente” o un “mediador” entre los dos. Quiere hablar con Washington, pero la verdad es que está entre la espada y la pared. La historia con Cuba tira por un lado y la dependencia económica con Estados Unidos tira por el otro.
Lo que sí está claro es que no es solo un tema de petróleo; cada barril es una jugada política. México siempre ha sido refugio y puente para los cubanos, pero ahora, con las amenazas comerciales y las broncas por la migración, el camino está más estrecho que nunca. Un exdiplomático lo dijo clarito: México está atrapado. Habrá que ver cómo se desenlaza este drama.