¡Tremendo enredo con la ruta del mono! ¡Cae gánster que metía cubanos a Brasil por Guyana!
¡Aterrizan en Brasil los bochinches de una red que traficaba cubanos por Guyana! Cae uno de los grandes y se destapa un despiporre de casi 200 almas perdidas en el camino.
Qué pasó
¡Ay, mi madre, qué rollo! Resulta que la policía en Brasil, allá por Roraima, le metió el pie a una banda que estaba haciendo su agosto traficando con los cubanos, ¡así mismo como lo oyes!
Esta gente, que les llamaban la red "Malecón", movía a los paisanos como si fueran piezas de ajedrez, con promesas de cielo y soltándolos en medio del camino. Ya agarraron a un gallo de esa cuerda, un tal José Alberto Lira Lezama, de 32 años, y le quitaron los chavos que no le pertenecían. ¡Un descaro!
Dónde y cuándo
La movida se destapó en Roraima, en Brasil, pero el drama venía desde la mismísima Cuba, con escala en Georgetown, Guyana.
¿Y cuándo fue el escándalo? Pues entre noviembre del 2025 y enero del 2026, pero la banda ya llevaba más de un año con el invento. Los cubanos llegaban en avión a Guyana, que no pide visa, ¡qué vivo!, y de ahí, a pata o como fuera, cruzaban pa' Brasil por Lethem hasta Boa Vista. ¡Imagínate la odisea!
Ahí en Boa Vista tenían hasta un albergue clandestino, con más de treinta camas, esperando por la clientela. ¡Un negocio redondo!
Por qué importa
Esto importa, mi gente, porque se calcula que casi 200 cubanos han caído en esta trampa solo por una de las células de la red. ¡Casi doscientos sueños rotos, qué abuso!
La gente sale huyendo de la candela de aquí, buscando un porvenir, y se encuentran con estos buitres que los explotan. Roraima se está volviendo como un "hub" del tráfico de personas, igualito que pasó con los venezolanos.
Es una advertencia clara: el camino fácil casi siempre es el más peligroso, y el que se fía de un intermediario ilegal, termina con el billete en la mano de otro y el alma en un hilo.
Qué dicen las partes
El jefe de la policía, Wesley Costa de Oliveira, el de la Unidad de Represión del Crimen Organizado (Draco), soltó que esto es solo la punta del iceberg y que puede haber más células operando.
La policía dice que todo arrancó por las quejas de los mismos migrantes, que ya no aguantaron más el abuso a finales de enero. Esto es importante, porque es la voz de los afectados lo que saca a la luz estas cochinadas.
También se rumora que hacían chanchullos con pasajes de avión comprados con millas robadas, dejando a la gente varada en el aeropuerto. ¡Un chanchullo tras otro, qué descaro!
Qué viene ahora
Ahora la policía sigue dándole a la investigación, buscando a más gente metida en este enredo. El tal Lira Lezama, el que cogieron, seguro no era el único cerebrito detrás de todo el tinglado.
Hay que estar con los ojos bien abiertos, porque si Roraima es ya una "ruta internacional", es probable que veamos más operaciones de este tipo. Lo que sí es seguro es que estos bochinches no se van a acabar de la noche a la mañana.
Toca esperar a ver qué otros pescados caen en la red y cómo las autoridades de diferentes países, si es que se ponen de acuerdo, logran frenar esta movida tan fea. ¡A seguir el chisme de cerca!