¡Remesa en la Tarjeta! ¿Y ahora qué? ¡La cola te espera!
Llega Tocopay y las remesas caen directo a tu tarjeta en CUP. Pero ojo, que entre las colas y los cajeros vacíos, ¡el efectivo sigue siendo el rey del billete!
Qué pasó
¡Suelten la lengua, gente! Ha llegado la noticia que tiene a medio Miami y a media Habana pegados al teléfono. Ahora, mandarle un dinerito a la familia en Cuba es como tirar un dado: ¡pum, directo a la tarjeta en pesos cubanos!
Tocopay se llama el invento. Promete que si mandas en dólar o euro, llega convertido al tiro, a los 455 CUP por USD o 542 CUP por EUR que dice el Banco Central. Claro, por ese viaje te quitan una tajadita: 11.29 USD o 10.91 EUR, pa’ que sepas bien.
Dónde y cuándo
Esto no es chisme de un solo barrio, no. Esto es en toda Cuba, donde haya una tarjeta en CUP esperando ese alivio. La movida arrancó el 10 de febrero de 2026, y ya tiene a todo el mundo con el pitirre en la oreja.
Desde el extranjero se manda el billete, y acá, tu familia recibe el palo digital directo a la cuenta. Es un alivio y un dolor de cabeza, ¡todo a la vez!, para que veas cómo es la cosa.
Por qué importa
¡Ay, mi gente! ¿Por qué esto es candela pura? Porque te promete el cielo con las remesas, pero el infierno, ese sí, está en la tierra. Imagínate: el dinero llega volando a la tarjeta, ¡qué maravilla!
Pero cuando quieres gastarlo, te topas con la pared. Los negocios, los cajeros vacíos, las colas kilométricas… Es como tener sed en medio del mar. ¡La plata está ahí, pero no la tocas en efectivo!
La gente lo comenta en la bodega, en la parada: ¿de qué sirve si al final hay que buscar el efectivo en la calle?
Qué dicen las partes
La gente de Tocopay y los bancos te dicen que esto es la modernidad, la solución mágica del efectivo. Que el dinero llega seguro, sin esperar trámites largos. ¡Todo digital, mijo!
Pero la voz de la calle, que esa sí no falla, te dice otra cosa. Que los comercios no quieren saber de la tarjeta, los cajeros son un desierto, y para sacar la plata del banco te haces viejo en la cola. Y claro, no falta el que prefiere el mercado informal, donde el dólar es dólar y no te pone inventos.
Qué viene ahora
Ahora, ¿qué nos depara el futuro? Pues esto es un paso, aunque parece que lo dieron con el pie en el freno. La idea es buena: digitalizar las remesas para que la gente reciba su plata más rápido y seguro.
Pero mientras la calle siga pidiendo efectivo a gritos, y los cajeros sigan haciendo huelga, el cuento va a ser el mismo. Hay que ver cómo resuelven el lío del efectivo para que este invento no se quede en un mero chisme de buenaventura.