¡La ISDI se desmorona y Belascoaín se vuelve un enredo!

El edificio de la ISDI en Belascoaín sufrió un derrumbe, obligando a las autoridades de transporte en La Habana a desviar rutas, creando un caos temporal por la seguridad.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas la que se armó ayer en Belascoaín, mi socio! Resulta que el edificio de la ISDI, ese que lleva años ahí plantao', se nos vino abajo. ¡Sí, sí, como lo oyes!

No fue un derrumbecito cualquiera; la cosa fue seria y puso a todo el mundo de cabeza. Imagínate el corre-corre: guaguas pa' acá, carros pa' allá. Los de 'Transportación Habana TH' no tuvieron más remedio que cambiar todas las rutas. ¡Un despelote temporal, pero necesario, para que nadie salga con un chichón!

Dónde y cuándo

Esto pasó, mi gente, en pleno corazón de La Habana, justo en la calle Belascoaín, donde está ese viejo edificio del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI). La cosa explotó el 9 de febrero de 2026, con un primer derrumbe.

Pa’ colmo, en la madrugada amanecimos con otro más, así que ¡la tierra se movía sola! Ahora mismo, esa zona es un hervidero de gente trabajando, con la demolición andando y el tráfico desviado. Si pasas por ahí, vas a ver inspectores de tránsito dando palo y cediendo el paso, y los carros dando más vueltas que un trompo.

Por qué importa

Ah, pero esto no es un chisme de balcón cualquiera, compadre. Esto importa ¡y mucho! Primero, por la gente que vive cerca y la que pasa por ahí a diario. ¿Te imaginas ir caminando tranquilo y que se te venga un pedazo de pared encima?

Y segundo, por el tráfico. Belascoaín es una arteria principal, y con las guaguas y los carros dando la vuelta por Monte, Reina y el Parque de la Fraternidad, lo que se forma es un tremendo tranque. La gente está que trina por los retrasos, pero ¿qué le vas a hacer? ¡Es por la seguridad de todos!

Qué dicen las partes

Bueno, los que mandan en Transportación Habana TH, que son los que saben de esto de las rutas, dijeron clarito que los cambios son temporales. Que no es pa’ siempre, solo hasta que la demolición se acabe y el peligro se vaya volando. ¡Paciencia, que la seguridad es lo primero!

La preocupación es palpable entre los vecinos y los que usan esas rutas. Pero al final, todos entienden que un edificio cayéndose es un riesgo grande. Aquí la palabra clave es 'prevención'.

Qué viene ahora

Ahora, lo que toca es seguir esperando que la demolición termine. Los desvíos van a seguir en pie hasta nuevo aviso, así que a respetar las señales y a los inspectores de tránsito, que están ahí fajao's bajo el sol para que la cosa no se ponga peor.

Todos están con el ojo puesto en Belascoaín, viendo cuándo se podrá volver a la normalidad. Lo importante es que, por ahora, todo el mundo esté a salvo. ¡Y a ver si nos mantenemos informados por los canales oficiales, que el chisme de la calle a veces inventa más que canta!

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