¡Dólar imparable! A 495 CUP y la gente sudando la gota gorda.
El dólar informal se mantiene en 495 CUP en Cuba, consolidándose como referencia crucial. Esta estabilidad oculta la presión que sufren los bolsillos, donde las remesas y el mercado callejero definen la economía diaria.
Qué pasó
¡Agarra esto pa' que veas! El dólar, ese verdecito que hace y deshace, sigue de jefe en la calle cubana. No hay quien lo pare, socio, y la gente ya ni sabe dónde va a parar la cosa con el salario.
Mientras el Banco Central pone su numerito, la verdad es que el cubano de a pie le hace más caso a lo que se cocina en la esquina. Ahí, el billete americano es el que manda, el que te resuelve... o te lo quita.
Dónde y cuándo
Esto no es cuento, compadre, esto es aquí mismo, en Cuba. Hoy, diez de febrero de dos mil veintiséis, el dólar se mantuvo tranquilito en 495 pesos cubanos, ¡casi nada! Y ayer estaba igualito, pero ni te asomes a la tasa oficial, porque esa vive en otro planeta.
Y no solo es el dólar. El euro, ese que viene de Europa, se cotiza en la calle a 1.12 dólares. El MLC, como el hermano menor, anda por los 0.82. Es un guateque de monedas, cada una buscando su precio en el bochinche diario.
Por qué importa
Mira, esto no es solo cambiar billetes. Esto te marca el día, te define la comida, te dice si puedes comprarle la ropita al niño o si la nevera va a seguir vacía. Es la brújula que te orienta en el mar picado de la economía familiar.
Si tienes familia afuera y te mandan un dinerito, ¿qué haces? Pues lo cambias en la calle, claro. Ahí es donde le sacas el jugo de verdad. Y esa movida es lo que le da fuerza a este mercado que nadie controla de verdad.
Qué dicen las partes
Oficialmente, el Gobierno tiene su tabla, sus números. Pero la gente en la cola del pan, en la guagua, en la bodega, tiene otra historia que contar. Una historia de apretón, de estirarse el chicle hasta donde no da más.
No hay comunicados grandilocuentes que cambien la realidad del peso en el bolsillo. Las opiniones de expertos se quedan en el aire cuando la gente necesita resolver la papa del día.
Qué viene ahora
¿Y qué esperar ahora? Pues mira, esto es como el tiempo en Cuba, un día sale el sol y al otro te cae un aguacero. Depende de cómo le dé la gana al Gobierno, de cuánta remesa entre y de cuánta gente necesite un dólar desesperadamente.
Mientras esa brecha entre el billete oficial y el de la calle siga siendo un abismo, el dólar va a seguir siendo el rey de la fiesta. Hay que tener los ojos bien abiertos, porque un cambio de dos o tres pesos es la diferencia entre llegar a fin de mes o ver las estrellas.