¡Coge dato! ¿Diez mil pesos y solo te alcanza pa' esto? ¡Pa' morirse de la risa o del susto!

Un cubano mostró en TikTok cómo 10,000 CUP apenas cubren lo básico. La ayuda del extranjero se vuelve vital para llenar la despensa, dejando a muchos con el grito al cielo por la situación.

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas, que la cosa está que arde. Un muchacho, de esos que andan en TikTok metiendo el ojo, soltó un video que tiene a todo el mundo hablando por lo bajito y por lo alto.

Resulta que le mandaron diez mil pesos cubanos, ¡diez mil!, ¿y sabes qué? Que con eso no le dio ni pa’ empezar a vivir el mes. La gente lo mira y se queda con la boca abierta, porque la cuenta no cuadra. ¿Diez mil pesos y la despensa casi vacía?

La cruda realidad del día a día, contada sin filtros y con una indignación que se pega.

Dónde y cuándo

Esto no es en la China ni en la luna, esto pasó aquí mismo en Cuba, pa’ que lo sepas. El muchacho, que se hace llamar @dieego_blogger en las redes, subió el chisme un martes de febrero de 2026, y desde entonces no hay quien lo pare.

El video, que es como un grito en el balcón, muestra al joven en su casa, con los productos que pudo conseguir. No hay grandes escenarios, solo la realidad pura y dura de la nevera medio vacía y el bolsillo con telarañas.

Por qué importa

¿Y por qué esto nos importa a ti y a mí? Porque esto es el pan nuestro de cada día, mi gente. Es el reflejo de cómo la plata se nos escurre como agua entre los dedos, y de cómo lo que antes era un salario, ahora no da ni pa’ un boniato.

Este chisme nos golpea a todos, al que cobra y al que espera la remesa. Demuestra que, sin una ayuda de afuera, lo de “comida en la mesa” se está convirtiendo en un cuento de camino, una fantasía lejana para muchas familias cubanas.

Qué dicen las partes

Bueno, la gente en los comentarios, que es como el coro de una ópera callejera, se desgarraba las vestiduras. Unos decían que con diez mil pesos no le daba ni pa’ la merienda del perro, y otros, que sin la ayuda de la familia de afuera, ya estarían “comiendo aire”.

El muchacho, con una voz que mezcla agradecimiento y una pena profunda, lo deja claro: sin esa mano amiga, la compra simplemente no habría sido posible.

Y lo peor, que lo que compró, son solo “básicos y en cantidades limitadas”: dos bolsas de arroz, dos libras de frijoles, un kilo de azúcar, leche en polvo, un litro de aceite, puré de tomate, salchichas, picadillo, detergente y dos jabones. ¡Ni un caprichito, ni un extra, nada!

Qué viene ahora

Ahora mismo, lo que viene es más de lo mismo, si no se le busca la vuelta. La gente seguirá con el ojo puesto en el extranjero, esperando ese alivio que permite respirar un poco.

Los tiktoks como este seguirán saliendo, porque la realidad no se esconde debajo de la alfombra. La conversación sobre el costo de la vida está caliente, y cada video de estos es como echarle más leña al fogón.

Veremos si algún día el peso cubano coge fuerza o si, como dicen por ahí, seguiremos pidiéndole la bendición al dólar para llegar a fin de mes.

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