¡Desastre sobre rieles! El tren Habana-Santiago se estacionó 'pa' siempre' en Camagüey sin decir ni pío

Pasajeros del tren Habana-Santiago quedaron varados por horas en Camagüey. La locomotora se "rompió", sin explicaciones ni alternativas, dejando a cientos en el aire. ¡Un bochorno repetido!

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! La gente que iba tranquila en el tren de La Habana a Santiago, de repente, se vio con los pies en la tierra... pero sin bajarse. ¡El tren se les quedó trancado en Camagüey por horas y horas!

El chisme lo soltó el periodista Yosmany Mayeta Labrada en Facebook, contando el tremendo paquete que pasaron decenas de viajeros. La locomotora se fue a “darse un masajito” al taller, pero nadie les dijo cuándo volvía o cómo iban a seguir.

Dónde y cuándo

Este novelón ocurrió en la mismísima ciudad de Camagüey. Los pasajeros venían desde La Habana, con la esperanza de llegar a Santiago, pero se les armó el plantón justo a mitad de camino.

La cosa fue reportada como si fuera una crónica en vivo en las redes, con el calor del momento y la gente que no sabía si iba o venía. ¡Un relajo con niños y abuelos de por medio!

Por qué importa

¡Esto importa porque a nadie le gusta que lo traten como un bulto sin cerebro! La gente paga su pasaje, se faja en el tren y lo mínimo es que le den una explicación y una solución.

¿Tú te imaginas ir con la comida contada, con el viejo o el niño al lado, y que te dejen ahí "plantao" sin saber si llegas? Es una falta de respeto y una muestra de que las cosas no andan bien con el transporte.

Además, no es la primera vez. La gente ya está cansada de que "siempre se rompa en el mismo lugar".

Qué dicen las partes

Los pasajeros, con la boca abierta y la indignación en la cara, solo supieron que "la locomotora estaba en el taller". ¡Punto! Ni un "lo sentimos", ni un "en dos horas salimos", ni un "aquí tienen un café".

De parte de los que mandan en los trenes, la boca les quedó sellada. Ni una sola explicación oficial, ni una palabra que calmara los ánimos. ¡Un silencio de tumba, como si la cosa no fuera con ellos!

Cuentan que algunos viajeros pasaron hasta 30 horas en el tren, ¡como si fuera un campamento forzoso! Otros hablaron de 10 o 24 horas varados. La comida se acaba, el cansancio aumenta, y el "sálvese quien pueda" se hace la ley.

Qué viene ahora

Pues, ¿qué va a venir? Si la cosa sigue así, es de esperar que el tren Habana-Santiago siga teniendo "paradas misteriosas" en Camagüey y en cualquier parte. La gente seguirá fajándose y los de arriba seguirán mudos.

Esto es un aviso, una alerta de que hay algo que no está funcionando y que necesita un arreglo, ¡y no solo de la locomotora! Hay que estar atentos, porque el próximo varado puedes ser tú. ¡Ojalá y la próxima vez no sea un guaguancó tan largo!

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