¡El Canciller suelta la bomba del 'gran sacrificio' y el pueblo le responde con la escoba en la mano!

Bruno Rodríguez pidió "gran sacrificio" a los cubanos en un mensaje, culpando a EE.UU. por la crisis. La gente estalló en redes, señalando la desconexión con la realidad diaria.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas! Nuestro Canciller, Bruno Rodríguez, soltó un mensaje en X el domingo que puso a la gente con la piel de gallina. Dijo que en Cuba la cosa está “dura” y que el pueblo tiene que hacer un “gran sacrificio” extra.

Como siempre, la culpa, según él, es de los americanos, que nos quieren "doblegar la voluntad política" y bloquear el combustible. ¡Un déjà vu que ya cansa a cualquiera!

Dónde y cuándo

Esto fue un domingo, 10 de febrero de 2026, desde la cuenta oficial de Bruno Rodríguez en X. Y, como era de esperarse, la bomba explotó en las redes.

La gente, desde sus casas, desde la cola, desde el apagón, le respondió con un coro de quejas que sonaban a grito de balcón. ¡La indignación corrió como pólvora!

Por qué importa

Esto es un asunto de peso, mi gente. Porque el Canciller habla de "sacrificio" y el cubano de a pie se lo ha pasado sacrificándose la vida entera, ¿me entiendes?

Ya la gente está hasta el tope del cuento de siempre y siente que ese llamado no va parejo. Es el discurso de arriba chocando contra la realidad de abajo, donde la barriga ruge y la luz se va cuando menos lo esperas.

Qué dicen las partes

Por un lado, Bruno dice que Estados Unidos es el malo de la película, que nos aprietan con el bloqueo y no nos dejan ni respirar. Y que, ¡ojo!, el Gobierno tiene "disposición al diálogo".

Pero por el otro lado, la calle se le fue encima. “¿Sacrificio? ¡Pero si siempre es el pueblo!”, “¿Diálogo? ¡Si persiguen a los que piensan distinto!”, “¡No más echarle la culpa a los gringos, miren pa' dentro!”. La gente no se aguantó y le sacó la lista completa de las frustraciones.

Qué viene ahora

La cosa sigue en el aire, con la tensión más cortante que un cuchillo sin filo. La gente está harta de que le pidan más cuando siente que ya dio hasta lo que no tenía.

No se ve la luz al final del túnel con el mismo discurso. El descontento está hirviendo en cada esquina, en cada comentario en la guagua, en cada chisme de barrio. Habrá que ver si este "sacrificio" no se convierte en una chispa que encienda un fuego más grande.

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