¡Tremendo lío! Por no ser soplón, otra vez pa' adentro
Un manifestante del 11J, Adán Kiubel Castillo, fue reencarcelado en Cuba por negarse a ser informante. ¡Un bochinche candela!
Qué pasó
¡Mi gente, agárrense fuerte! A Adán Kiubel Castillo, uno de los que se puso la faja el 11 de julio, ¡lo volvieron a meter preso! ¿La gran razón? Parece que no quiso ser informante de la Seguridad del Estado.
Lo habían soltado en enero de 2025, después de cumplir parte de su condena. Pero la cosa tenía un “pero”: que fuera un “soplón”. Él dijo que no, y ahora, ¡de vuelta al calabozo!
Dónde y cuándo
Todo esto arranca con el 11J de 2021, cuando el pueblo salió a la calle. Adán fue de esos, y le cayeron siete años. Lo excarcelaron en enero de 2025.
Pero la libertad le duró poco. Lo detuvieron otra vez y ahora está en la Prisión de Valle Grande. No es por un delito nuevo, sino por no ceder a las presiones. ¡Así de cruel!
Por qué importa
El caso de Adán es un espejo para muchos manifestantes del 11J. Muestra que, aunque salgas, el ojo de la Seguridad sigue encima. La presión es constante, buscan quebrar tu espíritu.
Es un mensaje claro: si no colaboras, te castigan. Las organizaciones de derechos humanos lo ven como una táctica de intimidación para que nadie se atreva a mantener sus convicciones.
Qué dicen las partes
Familiares y activistas están indignados. Aseguran que Adán está en prisión solo por negarse a chivatear. Para ellos, es un castigo por su dignidad y resistencia.
Denuncian que es un patrón: castigar a quienes participaron en el 11J y no se doblan. La supuesta “libertad” de los excarcelados es una farsa bajo estas condiciones.
Qué viene ahora
Adán sigue encerrado, y su futuro es incierto. Las organizaciones de derechos humanos seguro seguirán alzando la voz por él y por otros.
Este caso vuelve a poner el foco en la situación de los presos políticos en Cuba. La deuda de libertad sigue ahí, grande como un malecón. ¡Hay que estar pilas!