¡Escándalo! ¡Te matan por ver series en Corea del Norte!
En Corea del Norte, la gente muere por ver series o escuchar K-pop. Amnistía Internacional denuncia ejecuciones brutales por consumir medios extranjeros, demostrando el extremo control del régimen. ¡Un disparate!
Qué pasó
¡Ay, mi gente, la cosa está que arde en Corea del Norte! Si te cogen viendo “El Juego del Calamar” o escuchando K-pop, ¡te meten la guillotina! Así, sin anestesia ni contemplaciones.
Un informe de Amnistía Internacional, basado en chismes de primera mano de veinticinco desertores, destapa un control brutal. Ver cualquier cosa foránea te puede costar la vida, ¡así de sencillo!
Dónde y cuándo
Esto no es un cuento de camino. La represión se ha visto en Yanggang, donde chiquitos de secundaria fueron ejecutados. También en Hamgyong del Norte, en 2021, a uno le dieron el cuello por andar distribuyendo la famosa serie.
El K-pop tampoco se salva; en Pyongan del Sur han caído adolescentes por escuchar a BTS. La gente vive asustada, porque la vigilancia es en todas partes, sin orden judicial ni nada que valga.
Por qué importa
¡Esto es un descaro! Un país donde no puedes ver ni escuchar lo que te da la gana sin que te maten. Es una bofetada a la libertad y a la dignidad humana. ¿Tú lo puedes creer?
Lo peor es la cochinada de la corrupción. Si tienes los riñones para sobornar, como dice un desertor que hay gente que vende la casa, quizás te salvas. Pero si eres un pelao, ¡te jodes! La ley es para los que no tienen billete.
Qué dicen las partes
Sarah Brooks, de Amnistía, dice que es un sistema distópico donde solo los ricos se escapan del castigo. Los desertores, como Choi Suvin, han visto ejecuciones públicas y cuentan el terror.
El régimen norcoreano, con su ley de “Cultura y Pensamiento Antirreaccionario” de 2020, le ha puesto nombre a la censura. Llaman a lo surcoreano “ideología podrida”. Por ver algo, de 5 a 15 años de trabajos forzados. Por distribuirlo, ¡la muerte!
Qué viene ahora
Pues, lo que se espera es que el régimen siga con su mano dura, apretando las tuercas. El Grupo 109 seguirá haciendo sus redadas y vigilando a todo el mundo sin piedad.
La comunidad internacional seguirá gritando, pero a ver si se logra algo. Mientras, la gente de Corea del Norte seguirá con el miedo de que un capítulo o una canción les cueste la vida. ¡Qué situación tan tensa y bochornosa!