¡Tremendo chismorreo! ¿Rubio y El Cangrejo 'cuadrando' a la calladita?
Marco Rubio, Secretario de Estado de EE.UU., anda en conversaciones secretas con "El Cangrejo", nieto de Raúl Castro, sin pasar por el gobierno oficial. ¿Será que buscan una salida a la crisis cubana por la puerta de atrás?
¡Qué pasó, mi gente!
¡Atención, atención! Se anda regando un chismecito caliente que va a dejar a más de uno con la boca abierta. Imagínense que Marco Rubio, el Secretario de Estado de Estados Unidos, ¡está hablando a escondidas!
¿Y con quién? Con nadie menos que "El Cangrejo", o sea, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, el nieto del viejo Raúl Castro. ¡Así, a la calladita, sin avisarle al gobierno de Díaz-Canel!
¿Dónde y cuándo fue la cosa?
La primicia la soltó el medio Axios, de allá de los yanquis, gracias a tres fuentes bien enteradas. Esto no es un cuento de camino, parece que las pláticas van en serio.
No se sabe el lugar exacto ni el día, pero el runrún es que estas conversaciones se están dando en medio de la tremenda candela que se vive en Cuba: con apagones, escasez y un tremendo estrés.
¿Y por qué es esto un rollo, compadre?
¡Pues porque esto es un desaire al gobierno oficial! En Washington, dicen que Raúl Castro sigue siendo el que mueve los hilos, aunque ya no aparezca tanto. Por eso, hablar con "El Cangrejo" es como ir directo a la fuente, saltándose a todo el mundo.
Lo que buscan, dicen, son salidas para la isla. Con Cuba hundida en una crisis que no tiene fin, con el pueblo sufriendo y buscando qué comer, cualquier ventana que se abra suena a esperanza, o a pura intriga.
¿Qué se dice en cada esquina?
Las fuentes de Axios cuentan que Rubio ve en "El Cangrejo" a alguien que representa a la gente joven del aparato militar y de los negocios, quizás más abiertos a cambios. La idea es mirar al futuro, no solo a las broncas viejas.
Pero desde La Habana, ¡el gobierno niega todo! Le dijeron a Axios que no hay negociaciones formales, solo “intercambios esporádicos de mensajes”. ¡A ver quién le cree!
Y el Departamento de Estado, como de costumbre, se hizo el sordo. Ni confirma ni desmiente. ¡Pura novela!
¿Y ahora qué va a pasar con este relajo?
Con toda esta madeja, lo que queda es esperar. ¿Servirán estas conversaciones secretas para algo o se quedarán en puro chismoteo? La presión de Estados Unidos está más fuerte que nunca, sobre todo después de lo de Venezuela.
Habrá que tener el ojo puesto en cada movimiento. Veremos si este “bochinche diplomático” trae un aire nuevo para Cuba o si solo es más de lo mismo. ¡Esto está que arde y la gente espera!