¡Se acabó la fiesta en la arena! ¡Cuba sin chismecito de avión ni calor de turista!
El turismo cubano está en la lona: hoteles cierran, vuelos cancelados y la escasez de combustible deja playas vacías. La economía del país siente el golpe, ¡otra vez!
Qué pasó
¡Ay, mi gente! Esto es pa’ sentarse y echar el cuento. Imagínate la situación: Cuba, que vive del turismo como quien vive de la cola del pan, está sin na' de combustible. ¿El resultado? Hoteles cerrados a cal y canto, y los aviones, ¡ay, los aviones!, más de siete mil vuelos cancelados en plena temporada alta. Es como si la fiesta en la playa se hubiera ido a dormir sin avisar.
El país está sufriendo un golpe terrible justo en el bolsillo, ese que ya está más flaco que un jíbaro en cuaresma.
Dónde y cuándo
Esta película de terror se está viendo por toda la isla, pero donde más se siente el guataqueo es en sitios como Varadero, que ya no ve turistas ni de lejos. El reporte, del 18 de febrero de 2026, pinta un cuadro bien feo.
Aerolíneas de Canadá, como Air Canada, WestJet y Transat, ya mandaron la señal de "pausa" a sus viajes. Hasta Rusia, que era el tercer país que más gente mandaba pa' acá, está pensando en llevarse a los suyos y cortar la conexión. ¡Un desastre que se siente en cada aeropuerto y cada lobby de hotel!
Por qué importa
¿Y por qué esto nos revuelve el buche? Mira, el turismo no es un chismecito cualquiera; es el pulmón de la economía cubana. En 2024, ese sector trajo 1,300 millones de dólares, ¡una cifra que hasta a mí me suena a reggaeton de los duros! Es casi el 10% de lo que exporta el país.
Si este pilar se cae, ¡apaga y vámonos! Los economistas ya están con la mano en la cabeza, diciendo que esto puede ser la catástrofe total. Más apagones, menos comida, y el Producto Interno Bruto dando patadas de ahogado. ¡Un problema que nos toca a todos, desde el que vende maní hasta el que va al Coppelia!
Qué dicen las partes
La cosa está tan mala que las cadenas de hoteles grandes, como Meliá, cerraron tres de sus treinta y tuvieron que mandar a sus huéspedes pa' otro lado. Y ni hablar de NH, que le bajó la santa maría a todos sus hoteles en la isla. ¡Todos pa' la calle!
Los trabajadores, esos que se fajan día a día, dicen que están en una "incertidumbre total", sin saber qué pasará mañana. Reuters, que es la fuente del bochinche, confirma que la gente está con el credo en la boca. Y se recuerda que las medidas de la administración del expresidente estadounidense Donald Trump, en su momento, limitaron el envío de petróleo y complicaron este arroz con mango.
Qué viene ahora
¿Qué nos espera en este culebrón? Pues parece que más de lo mismo. Con la escasez de combustible apretando, y con 2025 registrando la cifra más baja de turistas en más de veinte años (apenas 1.8 millones), el futuro no pinta nada bien. Playas vacías, hoteles oscuros y la gente con la preocupación en la cara.
El turismo, que era la esperanza de muchos, se une a la lista de cosas que evidencian el colapso que está viviendo la economía cubana. Toca seguir atentos, porque esta novela cubana aún tiene muchos capítulos por escribir.