¡Se acabó el chucho! ¡El Gobierno nos puso a contar gotas de gasolina como si fueran tesoros!
Cuba entra en modo emergencia por la escasez de combustible. El Gobierno anunció medidas drásticas que cambiarán el día a día, limitando el transporte y los horarios administrativos.
Qué pasó
¡Ay, mi gente! ¡Prepárense, que la cosa se puso color de hormiga brava! El Gobierno cubano, ni corto ni perezoso, soltó en la televisión nacional un paquete de medidas que a más de uno le hizo tragar en seco. Anunciaron que la crisis de combustible está más apretada que un pantalón viejo.
El periodista Javier Díaz, que siempre está al tanto del bochinche, lo soltó en su Facebook, confirmando que esto huele a que ya no hay ni quién nos eche una mano con la gasolina. ¡La cosa está que arde y se nota!
Dónde y cuándo
Esto fue el sábado 7 de febrero de 2026, y no fue un rumor de esquina, no. El anuncio lo hicieron por la tele, así, sin anestesia, para que todo el mundo se enterara de la realidad cruda.
Las disposiciones, más duras que un boniato sin azúcar, son la confirmación de que aquí el petróleo escasea más que el dólar en efectivo, dejando al país sin margen.
Por qué importa
¡Y esto nos importa a todos, mi socio! Imagínate que de ahora en adelante, las oficinas van a trabajar de lunes a jueves. ¿El fin de semana? A ahorrar hasta la luz del bombillo.
Esto significa que el país está tan mal de energía que no puede ni garantizar la estabilidad para que la gente descanse. La gasolina se va a vender como oro, solo para lo "estratégico".
¿Y el transporte? ¡Ni hablar! Menos guaguas, menos trenes, menos ferry. ¡Nos van a dejar a pie, con el calor que hace y las largas distancias!
Qué dicen las partes
El Gobierno, con cara de pocos amigos, dijo que la "baja disponibilidad" de combustible nos tiene así. Aseguran que lo poco que hay es para lo que "genera divisas" y para la comida.
Unos dicen que es culpa del bloqueo, otros que es mala administración, pero el cubano de a pie es el que sentirá el golpe. Las listas de espera para viajar, ¡suspendidas hasta nuevo aviso!
Qué viene ahora
Ahora, mi querido lector, lo que viene es apretarse el cinto, y no precisamente para bailar. Esperemos menos guaguas, menos trenes, y seguro que más apagones que un gallo sin cabeza.
La gente va a tener que ingeniárselas más que nunca para moverse y para conseguir lo básico. Este aviso de que el país se queda sin gasolina no tiene pinta de mejorar en dos días. ¡A seguir de cerca!