¿Mariel, en baja? ¡Qué va! El puerto sigue de pie, mi gente.

El Ministerio asegura que la Terminal de Contenedores Mariel no parará. Con la escasez de todo, el puerto promete seguir moviendo mercancías sin interrupción. ¡Se armó el bochinche!

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas, porque la cosa está que arde en la calle. La famosa Terminal de Contenedores Mariel, esa que siempre está en boca de todos, ha soltado la bomba: ¡no va a parar ni un segundito!

Esto no es chisme de solar, mi gente, lo dijo el mismísimo Ministerio del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) por todos sus canales oficiales. Es como cuando la vecina te jura que su patio está limpio, y uno dice, “vamos a ver si es verdad”.

Dónde y cuándo

Esto está pasando en el Mariel, allí mismitico en la Zona Especial de Desarrollo, donde está ese puerto que parece de película. El comunicado salió fresquecito, un sábado 7 de febrero de 2026, para que todo el mundo se entere.

Aclaran que las actividades de importación y exportación siguen su curso, entrando y saliendo con su carga sin que nadie les ponga freno. Todo con total normalidad, a pesar de que la calle está caliente con otros problemas. ¡Tremendo compromiso!

Por qué importa

Mira, esto es importante porque la gente ya está con el alma en un hilo. Con la escasez de combustible, la energía que va y viene, y el transporte que es un dolor de cabeza, uno piensa que todo se va a parar.

Si el Mariel se frena, aunque sea un poquito, ¡imagínate el revolico que se forma! Es el corazón que bombea la sangre a la economía del país, trayendo lo que comemos, lo que usamos para trabajar y hasta lo que se invierte. Sin Mariel activo, la cosa se pone color de hormiga, de verdad.

Qué dicen las partes

Como te dije, el Mincex es el que puso la cara por esta noticia. Afirman que la terminal tiene todos los recursos: técnicos, organizativos y la gente preparada para que no haya despelote.

Dicen que todo está bajo control, que van a cumplir con los contratos pactados y que los clientes, tanto de aquí como de afuera, pueden dormir tranquilos. Es como cuando el dueño del solar te garantiza que no va a subir la renta, uno lo escucha, pero por si acaso, guarda los papelitos.

Qué viene ahora

Ahora, mi gente, toca sentarse y mirar con lupa. Una cosa es lo que se dice desde la oficina, y otra muy diferente es lo que pasa de verdad en el muelle y, sobre todo, en la calle.

¿Seguirán los barcos llegando sin tropiezos? ¿Habrá suficiente de todo para que la Terminal siga su ritmo sin apagones ni parones? Eso es lo que hay que estar pendiente, como se está pendiente del precio del aguacate en la placita. El tiempo, como siempre, dirá si el Mariel sigue bailando al mismo son o si le toca un pasito de descanso.

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