¡Sálvese quien pueda! Los del Cuartico cayeron en Holguín, ¡por hablar claro!

Los muchachos del 'Cuartico', Ernesto y Kamil, amanecieron presos en Holguín. La activista Lara Crofs denuncia que su 'delito' fue querer libertad. ¡Ay, qué golpe!

Qué pasó

¡Ay, qué zafarrancho se armó en Holguín, mi gente! Resulta que los muchachitos del 'Cuartico', Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, amanecieron al otro lado del muro. Sí, señor, la primera noche en el calabozo, ¡y dicen que no fue en un hotel cinco estrellas precisamente!

La activista Lara Crofs, con el corazón en la mano, lo gritó a los cuatro vientos: ¿su único 'delito'? ¡Amar a su patria y decir lo que todo el mundo susurra por lo bajo! ¡Qué falta de respeto!

Dónde y cuándo

Esto no pasó en Pekín, no. Esto es Holguín, señores, ¡en nuestra propia tierra! Y la noticia nos llegó este sábado 7 de febrero de 2026, fresca, como el pan recién sacado del horno, pero con sabor a amargura.

Imagínense el frío, la incertidumbre, el golpe psicológico. No es un cuento de camino, es la realidad pura y dura para estos dos jóvenes que, por lo visto, tienen la lengua más larga que un discurso de tribuna.

Por qué importa

Y uno se pregunta, ¿por qué esto nos tiene que picar? ¡Porque a quién no le va a doler ver que el gobierno dice una cosa y hace otra! ¿No repetían ellos que aquí nadie va preso por pensar distinto? ¡Pura fachada!

Esto le cae arriba a cualquiera que tenga un pensamiento propio, a cualquier familia que viva con el miedo en el cuerpo. Es la historia de siempre, pero que no nos podemos cansar de contarla, porque nos tocan la fibra más sensible, ¡la libertad!

Qué dicen las partes

La Presidencia de Cuba, con su altanería de siempre, dice que no hay represión. Pero Lara Crofs, con la verdad por delante, lo desmiente con nombre y apellido. ¡Es que hay que ser ciego para no verlo!

Ahí están los nombres que duelen: José Daniel Ferrer, que le han dado hasta con el cubo; Luis Manuel Otero Alcántara, que lo han matado de hambre; Maykel 'Osorbo', que por cantar la verdad sigue enjaulado. Y ni hablar de los del 11 de julio, ¡cientos de ellos pagando por pedir comida y dignidad!

Qué viene ahora

Entonces, ¿qué se espera de este bochinche? Pues que la cosa siga candela, mi hermano. Que por un lado, la dictadura siga con su mano dura, intentando quebrar almas.

Pero por el otro, que cada preso político sea una chispa, un fuego que nos recuerde que no han podido ni podrán silenciarnos. ¡Lárguense, abusadores! ¡La historia no perdona ni olvida!

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