¡Se acabó el invento en Holguín! ¡Quirófanos de adorno por la crisis!
En Holguín, la crisis energética puso freno a las cirugías electivas, dejando solo lo urgente. ¡La cosa está que arde y los hospitales, al límite! Un bochinche de salud que tiene a la gente con el corazón en la mano.
Qué pasó
¡Imagínate esto, mi gente! Que en Holguín, de pronto y sin avisar mucho, los quirófanos para las operaciones que no eran de vida o muerte se fueron de vacaciones. Así como lo oyes, ¡cerraron la persiana!
Y no es por falta de médicos ni nada de eso, no. Es que la olla no da más, la crisis de la corriente y la gasolina tiene a los hospitales con el agua al cuello. Solo están haciendo lo que urge, lo que no puede esperar un segundo más. Si no es pa' morirse o pa' salvar a alguien ya mismito, pues a esperar.
Dónde y cuándo
¿Y dónde está pasando todo este berenjenal? Pues nada menos que en nuestra querida Holguín, en el oriente de la isla. Estamos hablando de un domingo, el 8 de febrero de 2026, cuando la noticia cayó como jarro de agua fría.
La gente anda que no sabe ni qué hacer, con la incertidumbre pegada a la piel. Desde que amaneció el día, el aire se siente denso en los pasillos de los hospitales, como si el tiempo se hubiese detenido para muchos.
Por qué importa
Esto no es un chismecito de poca monta, no. ¡Esto le toca a todo el mundo! A la abuela que esperaba esa operación de cadera, al vecino con el quiste que le molesta, a la muchacha que tenía su fecha para un procedimiento.
Miles de vidas en pausa, miles de dolores esperando un día que no se sabe cuándo llegará. Imagínate la angustia, la desesperación. Es una muestra más de cómo la escasez te tranca la vida, te la pone patas arriba y te hace ver que lo que antes era normal, ahora es un lujo inalcanzable.
Qué dicen las partes
La Dirección General de Salud de Holguín, por su parte, dice que la situación es "extremadamente compleja". Lo soltaron por Radio Holguín la Nueva en Facebook, para que todo el mundo se enterara.
Pero ojo, que no todo es caos. Han puesto mano dura para proteger a los más vulnerables. La hemodiálisis sigue, esa no se toca. Y las embarazadas, ¡esas tienen prioridad máxima! Si estás a término, o si vives en un lugar apartado, o si eres adolescente con riesgo, al hospital directo, sin chistar.
Dicen que son medidas "temporales y necesarias", pero la verdad es que huele a permanente.
Qué viene ahora
¿Y ahora qué? Pues a aguantar el golpe, mi gente. La gente en Holguín tendrá que esperar a ver cuándo se despeja el cielo, cuándo hay combustible y electricidad para que los quirófanos vuelvan a encender sus luces. Mientras tanto, a tirar de la medicina natural y tradicional, que es lo que queda.
Es un futuro incierto, donde la salud pende de un hilo, y donde cada día es un nuevo capítulo de esta novela cubana sin final feliz a la vista. Hay que estar pendientes, porque aquí, la cosa no tiene pinta de resolverse de la noche a la mañana.