¡Tremenda jaba! Represor del MININT ya tiene nombre y apellido, ¡la calle no perdona!
Un capitán del MININT, Roiner Herrera Piña, fue desenmascarado por el acoso a jóvenes de El4tico en Holguín. ¡La calle no olvida!
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! Un soplón, de esos que no tienen pelos en la lengua, acaba de poner en evidencia a uno de los que andan acosando a nuestros muchachos. Sí, señores, ya le tienen nombre y apellido al represor que le cayó encima a los jóvenes de El4tico. ¡Se acabó el anonimato para el que se esconde detrás del uniforme!
El proyecto El4tico es un grupo valiente que usa las redes para contar la verdad de lo que pasa en Cuba. Apagones, colas, escasez... todo lo que el gobierno no quiere que se sepa. Y claro, eso no les gusta nada a "ciertas personas", ¿ustedes me entienden?
Dónde y cuándo
El oficial que salió a la luz es Roiner Herrera Piña. ¡Apúntenlo bien! Dicen que es Capitán del MININT y, además, Instructor Penal en Cacocum, allá por Holguín. ¡Tremendo cargo para andar metiendo miedo!
Este personaje, como si fuera un telegrama viejo, se apareció con una supuesta "orden de registro" en la casa de uno de los integrantes de El4tico. No era más que un pretexto para intimidar, para amedrentar. Esto pasó hace apenas unos días, el chisme está fresquecito en la calle.
Por qué importa
¿Y por qué este bochinche nos tiene con la boca abierta? Pues porque demuestra cómo funciona el sistema. En vez de buscar soluciones para la miseria que vivimos, se dedican a perseguir a los que denuncian. Quieren callar a los jóvenes que exigen lo más básico: libertad y verdad.
Se esconden detrás de la "legalidad" para criminalizar el pensamiento diferente. Usan recursos del estado, que bien podrían ir a un hospital o a la canasta básica, para montar estos teatros de represión. ¡Es el colmo de los colmos!
Qué dicen las partes
Por un lado, los de "arriba", los oficiales y sus instructores penales, dicen que están "cumpliendo la ley". Pero la gente que piensa, la que no traga entero, sabe que eso es pura farsa, un guion para justificar la represión contra el que no se dobla.
Por otro lado, los activistas y las páginas independientes están firmes. Gritan a los cuatro vientos: "¡Cada represor que se identifique hoy, mañana tendrá que dar la cara!". Están armando un listado, un registro, para que la memoria no falle y la justicia, aunque tarde, llegue.
Qué viene ahora
Pues lo que viene ahora, mi gente, es una batalla de ojos y oídos. El régimen seguirá con sus tretas, buscando quién más se atreva a alzar la voz para silenciarlo. Pero la calle, esa que todo lo ve y todo lo sabe, seguirá destapando la olla.
La denuncia pública de estos nombres es como tirar una piedra en un charco. Genera ondas. Hay que estar bien atentos, porque cada día se suma un capítulo nuevo a esta historia. La lucha por la dignidad y la libertad, esa no se detiene.