¡Fuego en Manzanillo! Una familia se queda con lo puesto, ¡hasta los calzoncillos!

Un incendio brutal en Manzanillo dejó a una familia entera, incluyendo dos niños, sin absolutamente nada. Ahora buscan ayuda urgente de la comunidad.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas, socio! En Manzanillo, allá por Granma, una familia entera se quedó en la calle, ¡literalmente! Una candela de esas que no avisan, les hizo puf a la casa y se llevó to’ lo que tenían. Imagínate el desastre.

Un matrimonio, una muchacha y dos chiquitines, de 8 y 5 años, vieron cómo todo se les iba entre las llamas. De un golpe, sin avisar, se quedaron sin techo y sin ni un clavo. La noticia corre como pólvora por el barrio.

Dónde y cuándo

Esto no fue en la China, ¡fue aquí mismo! En Manzanillo, en la calle Cocal #307, justo entre Ravena y Girona, en el reparto de Santa Elena. Fue hace solo unos días, cuando menos lo esperaban. Dicen que el susto fue tremendo.

De repente, el fuego empezó a devorar todo, sin piedad. Los vecinos, con el corazón en la garganta, vieron cómo se levantaba el humo y cómo se perdía la casa de sus amigos. La tragedia golpeó duro en esa esquina.

Por qué importa

Bueno, y esto importa, ¡claro que importa! Porque no es solo una casa que se quemó; es una familia que perdió la vida entera, los recuerdos, la poca tranquilidad que tenían. En Cuba, perderlo todo en un incendio es como caerse al abismo sin escalera.

Ahora no tienen ni ropa, ni dónde dormir, ni un plato para comer. Y con la situación que tenemos, cualquier cosa, un resbalón, una candela, te deja en la lona. Por eso la gente está hablando, porque hoy le tocó a ellos, ¡pero mañana puede ser cualquiera de nosotros!

Qué dicen las partes

Aquí no hay que esperar a ningún 'experto' ni 'gobierno' para saber lo que dicen las partes. Los vecinos, que son la gente buena de verdad, ya se movieron. Están gritando a los cuatro vientos pidiendo ayuda.

El grito de batalla es '¡Hoy son ellos, mañana podríamos ser nosotros!'. Piden de todo: ropa, zapatos, colchones, hasta los útiles escolares para los muchachos. La calle está mostrando su corazón, buscando la manera de ayudar a esta gente a levantarse.

Qué viene ahora

Y ahora, ¿qué viene? Pues lo que viene es una lucha. Una lucha por la solidaridad, por ver si el pueblo responde y esta familia puede empezar de cero. No va a ser fácil, ¡ni por asomo!

Dependen de la mano amiga, del que pueda dar algo, aunque sea usado. La vida en Manzanillo sigue, pero para esta familia, la reconstrucción va a ser un camino largo y cuesta arriba, esperando siempre el milagro de la ayuda de todos.

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