¡La Shakira casi se parte en dos en pleno show de El Salvador! ¡El susto que nos dio!

Shakira sufrió una caída en pleno concierto en El Salvador, pero se levantó con gracia y siguió el show. Su profesionalismo deslumbró a los fans, reafirmando su estatus de ícono mundial.

Qué pasó, mi gente

¡Ay, qué momento! Usted no me va a creer el bochinche que me contaron, pero la cosa fue así, en vivo y a todo color. La mismísima Shakira, sí, nuestra reina del movimiento, ¡se nos fue de bruces en pleno escenario de El Salvador! Fue un susto gordo para todos.

Estaba ella dándole con todo a su tema “Si te vas”, con esa energía que solo ella tiene, cuando de pronto, ¡pumba! Un resbalón que casi nos deja el corazón en la garganta.

Pero ojo, mi gente, que esta mujer no es de las que se quedan en el suelo. En un abrir y cerrar de ojos, ¡arriba! Y con una sonrisa de oreja a oreja suelta: “¡Qué caída!”. El público, claro, se volvió loco de la emoción y el aplauso. ¡Una verdadera profesional, te lo juro!

No es la primera vez que le pasa, eh. Ya en Montreal, en mayo del año pasado, se dio otro trastazo parecido. Pero siempre con la misma gracia y el mismo “aquí no ha pasado nada”. ¡Esa es la actitud, mi socio!

¿Y dónde y cuándo fue la cosa?

Esto no fue en cualquier patio, no. Esto ocurrió la noche del sábado 7 de febrero de 2026, bajo las luces de la capital salvadoreña. El lugar de los hechos, abarrotado hasta las banderas, fue el Estadio Nacional Jorge “El Mágico” González, que estaba más lleno que guagua en hora pico.

La Shakira andaba por un ladito del escenario, en lo suyo, cuando dio un paso medio raro y ¡zas! Al piso. Dicen que el golpe fue por el lado derecho del cuerpo. La fiesta era en grande, con el estadio que no cabía un alma más, y de repente, el “¡ay!” colectivo por el susto de la caída. ¡Tremendo ambiente se armó!

¿Por qué este bochinche importa?

Bueno, mi hermano, porque una caída así en pleno concierto, y que la artista se levante como si nada y hasta le ponga humor, eso no lo hace cualquiera. Eso es de gente grande, de artista con tablas y corazón.

Este percance refuerza que Shakira, más allá de las caderas, es una maestra del espectáculo. No hay imprevisto que le quite el swing. La gente la adora por eso, por ser tan humana y tan “de verdad”, a pesar de ser una estrella mundial.

Además, esto pasó en su gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour”, que es su gran regreso triunfal. Y fíjese qué detalle, El Salvador es el único país de Centroamérica donde ha hecho escala, como si fuera una residencia VIP. ¡Imagínese la importancia de ese show y del susto que dio!

El chisme se hizo viral en las redes en un dos por tres. Todo el mundo comentando el profesionalismo de la tipa. Es que esas cosas, aunque son accidentes, al final hacen que uno la quiera más, ¿verdad?

¿Qué se anda diciendo por ahí?

La que habló clarito fue la propia Shakira, que con una sonrisa y sin dejar de cantar, soltó un “¡Qué caída!” que desarmó a cualquiera. Después, sobre un traspié anterior, ya había dicho en redes que “de las caídas nadie se salva”, tomándose las cosas con una risa.

Y el público, ¡ah, el público! Ese fue el que le dio la nota. La gente, en vez de preocuparse más de la cuenta, se puso de pie a aplaudirle su entereza, su chispa, su manera de llevar la cosa. En las redes sociales, todo el mundo echando piropos por su profesionalismo. ¡Unos fans de oro, qué va!

No hay más que buscar, aquí la historia la contaron entre ella y la gente. Lo demás fue pura ovación y aplausos para la colombiana que, aunque se resbale, nunca pierde el paso.

¿Y qué viene ahora, mi socio?

Pues la gira “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” sigue su camino, imparable. Para los primeros meses de 2026, la agenda está repleta con conciertos confirmados principalmente por Latinoamérica y Asia, consolidando uno de los recorridos más exitosos de su carrera reciente.

Este pequeño resbalón, lejos de echar a perder la noche, lo que hizo fue confirmar lo que ya sabíamos: que Shakira es una veterana de los escenarios. Una artista hecha y derecha que sabe capearse cualquier temporal y seguir brillando, pase lo que pase.

Así que lo que viene es más música, más baile y, seguramente, más momentos que nos dejarán con la boca abierta. La gente seguirá yendo a verla, y ella seguirá demostrando por qué es una de las grandes. ¡Pa’lante es que vamos, mi gente!

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