¡Pillan al mangón en la feria de Guantánamo! ¿Quién dijo miedo?
Un supuesto ladrón, descubierto por sus propias víctimas, terminó esposado en la feria de Guantánamo. La gente lo vio todo, la policía actuó rápido.
Qué pasó
¡Imagínate esto, mi gente! Un chismecito caliente nos llega desde Guantánamo, donde la feria estaba en su apogeo. De pronto, en medio del trajín, se armó un bochinche de los grandes.
Resulta que le cayeron encima a un hombre que, según se dice, es un tremendo mangón, o sea, un ladrón de oficio. Lo mejor de todo es que no fue por casualidad; lo reconocieron ¡las propias víctimas de un robo que había cometido antes!
Cuando lo vieron en la misma feria, ¡se fueron directo a la policía que andaba por ahí! Así fue como el supuesto "artista del hurto" terminó con las manos en la espalda, sin poder escapar.
Dónde y cuándo
Todo el tejemaneje ocurrió en plena feria de Guantánamo, justo en el centro de la ciudad, en esa parte concurrida entre La Avenida y San Gregorio. Un domingo cualquiera, la gente comprando, paseando, con la música alta y el calor picando.
Fue ahí, en medio de la bulla y el ajetreo, donde las víctimas lo señalaron y los agentes no se hicieron esperar. La acción fue rápida, no le dio tiempo ni a decir "ay".
Un momento que era para el esparcimiento familiar, se convirtió en una escena de película, con la gente mirando y comentando el suceso en vivo y a todo color.
Por qué importa
Este cuento, aunque parece uno más de la calle, es importante porque nos recuerda varias cosas. Primero, que la gente está con los nervios de punta por los robos y los hurtos que andan sueltos por ahí.
Segundo, demuestra que cuando el pueblo se une y le da la voz de alerta a la policía, las cosas pueden cambiar. La colaboración ciudadana es clave, mi gente, para que los malhechores no se salgan con la suya.
Además, pone sobre la mesa el tema de la seguridad en los lugares donde se acumula mucha gente. Las ferias, los mercados, son sitios donde uno va a pasarla bien, no a que le hagan un "paquete".
Qué dicen las partes
Por ahora, de boca de las autoridades, no hay mucha tela que cortar. No han soltado ni el nombre del detenido, ni qué fue lo que supuestamente se llevó.
Tampoco se sabe si este personaje es un "viejo conocido" de la justicia o si anda metido en otros líos por la zona. La información oficial se hace desear, como siempre.
Pero entre la gente, en la cola y en el balcón, el comentario es unánime: algunos celebran la rápida respuesta de la policía, mientras otros siguen preocupados por la ola de delitos que no para.
Qué viene ahora
Bueno, y ahora, ¿qué pasará con este cuento? Lo más seguro es que el supuesto mangón esté bajo investigación, "sudando la gota gorda" en la estación de policía. Los procedimientos de rigor tienen que seguir su curso, según la ley.
La expectativa está en si las autoridades soltarán más detalles o si el asunto se quedará en el limbo. El debate sobre la seguridad en espacios públicos seguirá dando de qué hablar, eso sí que es seguro.
Así que, habrá que estar atentos, porque como dicen por ahí: "lo que no se comenta hoy, se sabe mañana". Y en Nipinga, siempre estamos con la oreja pegada a la calle para contártelo con todos los detalles y el sabor que tú ya conoces.