¡Sacaron al balcón al que allanó a los del 4tico! ¡Holguín en candela!
La activista Irma Broek desenmascara a un instructor penal en Holguín, acusándolo de allanar la casa de jóvenes del proyecto El 4tico. La noticia tiene a todo el mundo hablando.
Qué pasó
¡Atención, gente de Cuba! Parece que la olla del bochinche está que hierve en Holguín. La activista Irma Broek, sin pelos en la lengua, se tiró a la calle y le puso nombre y apellido al que supuestamente anduvo metiendo la nariz donde no debía.
Según ella, un tal Roiner Herrera, instructor penal de Cacocum, fue el que llegó con papeles y uniformes a allanar la casa de uno de los muchachos de ese proyecto de El 4tico. ¡Imagínate tú el alboroto!
Dónde y cuándo
Todo este enredo parece que pasó en Cacocum, ese rincón de Holguín donde la vida no es un lecho de rosas. Fue hace no mucho, cuando el sol picaba y la gente ya andaba con los nervios de punta por mil problemas.
El cuento es que Herrera se apareció en la vivienda de uno de los jóvenes, con una orden de registro en la mano. Para Broek, esto no fue más que un chivo con cencerro, una movida para asustar y callar a la juventud que se atreve a pensar diferente.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa a todos? Pues, mi gente, porque esto es más viejo que el Morro. Aquí lo que se ve es el intento de apagar la voz, de ponerle bozal al que habla claro y graba un videíto.
Afecta a los muchachos que, con su arte y sus ocurrencias, están pidiendo a gritos un poco de dignidad en medio de esta candela de apagones, colas y penurias. Esto es para que uno se calle, pero parece que la gente está cansada de tanto silencio.
Qué dicen las partes
Irma Broek, con la chispa que la caracteriza, no se guardó nada. Ella dice que estos procedimientos son parte de una estrategia para apretar a los creadores, a los que reclaman libertad.
Ella no se anda con chiquitas: "No se escondan detrás de uniformes y papeles", les tiró, dejando claro que para ella, estos son los responsables de los abusos que se ven a diario. Mientras, del otro lado, ni pío. Ni una palabra oficial, ni una confirmación, ni una desmentida. El silencio es la única respuesta, como siempre.
Qué viene ahora
Ahora, la pelota está rodando. Broek pidió, con la voz alta, que suelten a los muchachos de El 4tico y que el mundo ponga el ojo en lo que pasa aquí. "El mundo los está viendo", gritó, como quien advierte.
Lo que queda es seguir observando, ver si estos nombres y rostros que se están destapando, con cada bochinche, logran traer un poco de luz y justicia a tanta oscuridad. Esto no se acaba hasta que se acaba, y la calle, mi gente, la calle no perdona.