¡Candela en Guyana! ¿77 cubanos en un lío por 'deuda de viaje' y pasaportes retenidos?

Un operativo en Guyana halló a 77 cubanos en un edificio, y el chisme es que les retuvieron los pasaportes por una 'deuda de viaje'. ¡Huele a tremenda candela!

Qué pasó

¡Ay, mi gente, la cosa está que arde en Guyana! Imagínate esto: un día, de noche cerrada, las autoridades caen de golpe en un edificio y, ¡zas!, se encuentran con setenta y siete cubanos.

No estaban de fiesta, no. La policía, junto a otras entidades, sospecha que detrás de todo esto puede haber un tremendo enredo de trata de personas. La historia que cuentan muchos es que viajaron ‘con crédito’ y les tienen los pasaportes a buen recaudo hasta que paguen la deuda. ¡Un verdadero bochinche!

Dónde y cuándo

Este novelón se armó en Georgetown, la capital de Guyana, justo en la esquina de las calles Charlotte y Albert. Imagínate la escena: la noche del sábado 7 de febrero al domingo 8 de febrero de 2026, entre las diez y cuarto y la medianoche.

Allí llegaron los agentes de la Unidad contra la Trata de Personas, apoyados por el Ministerio del Interior y el de Servicios Humanos. Se metieron en el edificio y se encontraron con estos 77 cubanos, entre hombres y mujeres, todos con el alma en un hilo.

Por qué importa

Esto no es un chisme cualquiera de lavadero; esto le toca el bolsillo y el alma a mucha gente. Afecta directamente a los cubanos que, buscando un mejor futuro, caen en estas trampas.

Expone una realidad dolorosa: la vulnerabilidad de quien intenta salir de la isla. Es el cuento de la abuela, pero en la vida real, y por eso la gente está hablando de esto como si fuera la última novela de suspense. Es una señal de alerta, ¡y de las grandes!

Qué dicen las partes

Los cubanos, pobres almas, han soltado la sopa. Muchos dijeron que llegaron al país “con crédito”, y que sus pasaportes los tienen otros, como garantía, hasta que la deuda esté saldada. Esto suena a control, a que no son dueños de su destino.

Por su parte, las autoridades están con la mosca detrás de la oreja. No encontraron nada ilegal allí mismo en el local, y por eso no hubo arrestos al momento. Pero la investigación sigue abierta, como una herida que hay que curar, y los cubanos están ahora bajo la custodia del Ministerio de Servicios Humanos para que los atiendan y evalúen bien la situación.

Qué viene ahora

Bueno, mi gente, ahora es que empieza lo bueno, o lo malo, según se vea. La investigación sigue su curso, como río revuelto. Hay que ver si se confirma que fue un caso de trata de personas, o si hay otro drama detrás de todo esto.

Los cubanos serán evaluados, y quién sabe qué destino les espera: ¿serán deportados, o recibirán ayuda? El aire está cargado de incógnitas, y Nipinga estará pegado al televisor, o mejor dicho, al chismoso del barrio, para contarles lo último.

Más noticias