¡Ay, Dios Mío! ¿Quinceañera cubana ahora celebra con pastel de espera y pan de paciencia?
El gobierno cubano anuncia un cake y panecillos para las quinceañeras en La Habana, pero la burocracia y la falta de organización convierten la celebración en un bochinche de espera y escasez.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas el relajo que hay montao ahora con las quinceañeras en La Habana. El Ministerio del Comercio Interior, con una generosidad que ni te cuento, ha “decidido” regalar un cake de 1.5 kg, cincuenta panecillos y hasta una bolsita de trigo a las muchachas que cumplen sus 15 años.
Dicen que es para darles “atención diferenciada”, parte de un objetivo gubernamental. Pero la verdad es que, en la calle, la gente está entre la risa y la indignación con semejante “regalo”.
Dónde y cuándo
Todo este teque está pasando ahora mismo en la capital, La Habana, en pleno 2026. Las protagonistas son las quinceañeras, esas que sueñan con su fiesta y su vestido, y que ahora se encuentran con la burocracia en vez de un buen festejo.
Para poder optar por este “beneficio”, las familias tienen que mover cielo y tierra: llevar la libreta de abastecimiento, la identificación de la niña y confirmar en la bodega que, en efecto, la cumpleañera existe.
Y ojo, que el pastelito ese solo se puede recoger en dulcerías seleccionadas, como si fuera un premio de lotería.
Por qué importa
Esto importa porque, al final del día, lo que debía ser una alegría se convierte en un dolor de cabeza. Imagínate a una muchacha ilusionada con sus 15, y lo que recibe es una carrera de obstáculos entre papeles y colas para ver si le toca un pedazo de pastel.
Además, es un espejo de la situación actual del país. Mientras el gobierno canta su “atención especial”, la gente sigue sufriendo la escasez de comida básica. Este cake y los panecillos no resuelven la olla de nadie, sino que recuerdan lo que falta.
Qué dicen las partes
Por un lado, el Ministerio del Comercio Interior lo vende como un gran logro, un “Objetivo 7” para el bienestar juvenil. Lo pintan como un gesto de “justicia social” y una muestra de preocupación por la juventud.
Pero por el otro, la gente en la calle y en las redes sociales está echando candela. Se quejan de la pésima organización, de que muchas quinceañeras de meses anteriores todavía no han visto ni la sombra del cake, y de la falta total de información sobre cuándo y dónde llegarán los productos.
Una madre, con un sarcasmo que corta, comentó que el detalle es “muy bonito”, pero la organización “muy mala… y nada llegó”. ¡Así estamos!
Qué viene ahora
Ahora lo que se ve es más de lo mismo. Algunos municipios, con suerte, quizás reciban sus pasteles y panes a cuenta gotas, mientras otros seguirán en la lista de espera, comiéndose las uñas.
Con el arroz, el azúcar y otros básicos atrasados desde enero, y febrero siguiendo el mismo paso, la promesa del cake de los 15 es un chiste amargo. Hay que ver si este “gesto” no termina siendo solo un rumor más en el boca a boca, sin llegar a las mesas.