¿¡Pero quién se encarga de los que el camino dejó tirao’?!
Cesáreo Navas, un productor cubano, alza la voz por los más vulnerables en Cuba. Cuestiona la falta de un plan oficial para proteger a jubilados, discapacitados y desamparados en la crisis actual.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! Un cubano que no se calla, Cesáreo Navas, ha puesto el dedo en la llaga. Está preguntando algo que tiene a la gente con la oreja para’ arriba: ¿Dónde está el plan del gobierno para los que el camino dejó tirao’?
Se refiere a los jubilados, los discapacitados y la gente sin nada en medio de esta crisis que nos está dando una paliza. ¡Qué clase de enredo!
Dónde y cuándo
Esto no es de ayer, es ahora mismo, en Cuba. Desde que inventaron ese 'ordenamiento económico', la cosa se puso más que fea para un montón de gente. La realidad está ahí, en la calle, donde los abuelos rebuscan y los enfermos deambulan.
Es un cuadro que se repite en cada esquina, bajo la vista de todos, mientras Díaz-Canel y los 'históricos' parecen no ver nada.
Por qué importa
¡Aquí está el meollo del asunto, mi gente! Esto es de vida o muerte para los que menos tienen. Las pensiones no dan ni para empezar el mes, y la gente con alguna discapacidad se ve pidiendo. Es una bofetada a la dignidad humana.
No es un cuento para asustar; es la verdad que nos duele. La indolencia de los de arriba, que solo lanzan discursos vacíos, mientras la gente de abajo sufre la peor crisis en décadas.
Qué dicen las partes
Cesáreo no se anda con chiquitas. Le está exigiendo a los ministros de Trabajo, Salud y Economía que salgan a explicar. Quiere saber qué carajo van a hacer, qué plan concreto tienen para la gente que la está pasando tan mal.
Mientras tanto, el gobierno se hace “el chivo con tonteras”. Siguen con su retórica de "resistencia" y "victorias", como si la calle no existiera. Otros dicen que es hora de la verdad y de la acción.
Qué viene ahora
Pues ahora, a correr la voz. Esto no se puede quedar en el silencio. La gente tiene que compartirlo hasta que resuene en todos lados. ¡Que se haga viral, mi socio!
Porque Cuba es de todos, y especialmente de los que están en el fango. Callarse es hacerse cómplice. La dignidad humana, mi hermano, no puede esperar por burocracia ni por discursos.