¡Ni en la pérfida Albión se escapa uno! A cubano en Inglaterra le persigue la sombra de la Isla
Un cubano en Inglaterra, Delbis, denuncia cómo el régimen de la Isla lo sigue. Bancos y seguridad británica le ponen trabas por la lista negra, demostrando que el estigma viaja lejos.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! Un paisano nuestro, Delbis Fernández, que se fue a buscar la vida a la mismísima Inglaterra, está que no se lo cree. Imagínate, vive lejos de la bulla de La Habana, ¡y la sombra de la Isla lo sigue como chicle en zapato nuevo!
Él cuenta que, por ser cubano, le han puesto más trabas que una carrera de sacos en Cayo Hueso. Parece que allá, el que viene de nuestra tierra tiene un cartelito invisible que dice: “¡Sospechoso!”
Dónde y cuándo
La historia se cocina en Inglaterra, esa tierra de niebla y modales exquisitos, pero donde, al parecer, las cosas de Cuba resuenan con fuerza. Delbis soltó la sopa en un video para que todo el mundo supiera su viacrucis personal, para que vieran el drama.
Estamos hablando de ahora mismo, en pleno 2026, con el mundo patas arriba, y un cubano en el Reino Unido enfrentando los fantasmas del régimen. Es como si la distancia no importara un pito.
Por qué importa
Esto es un bochorno, mi gente, ¡y de los grandes! Significa que el famoso “país patrocinador del terrorismo” no es solo un chisme de pasillo. Tiene consecuencias bien reales para cualquier cubano que se atreva a cruzar la frontera y busque un futuro lejos de nuestra tierra.
A Delbis le negaron abrir una cuenta, entrar a un lugar militar y hasta a la familia de su mujer le hicieron preguntas por él. No es cualquier cosa; es la vida de la gente común la que se enreda por culpa de las decisiones de otros. Muestra cómo la etiqueta de la Isla te persigue, aunque no tengas nada que ver con lo que pasa allá.
Qué dicen las partes
El pobre Delbis, con la boca abierta, denuncia el calvario. Él lo que quiere es vivir tranquilo, trabajar como camionero, que no es moco de pavo, y que lo dejen en paz. Dice que no vino a ser camionero, sino que se hizo camionero porque vino, ¡así de sencillo!
Los bancos y las autoridades británicas, por su parte, se lavan las manos o te ponen una hoja para que firmes, jurando y perjurando que no tienes tratos con el Minint o las FAR. Al final, a veces te dicen que no, sin mucha explicación, sin decir ni pío.
No hay una declaración oficial de Inglaterra, claro está, pero las acciones hablan más que mil discursos. Cuba sigue en la lista, y eso trae su cola, ¡una cola bien larga!
Qué viene ahora
Pues lo que viene es más de lo mismo, con la soga al cuello. Mientras Cuba siga en esas listas internacionales y con la fama que tiene, los cubanos fuera de la Isla van a seguir remando contra corriente, hasta para abrir una cuenta o visitar a un familiar, ¡qué cosa!
Delbis, como muchos, seguirá en la brega, aprendiendo inglés y echándole ganas. Pero esta historia nos recuerda que, a veces, el pasado y las etiquetas te alcanzan hasta en el otro lado del charco.
La gente tiene que estar atenta y entender que la vida del cubano emigrado no es solo de color de rosa, ¡también tiene su buena dosis de espinas!