¡Fidel movía a Chávez como títere? ¡Bayly lo suelta todo!
El escritor Jaime Bayly echa el chisme sobre el golpe a Chávez en 2002, soltando que Fidel Castro era el verdadero titiritero detrás de todo el drama, por el petróleo.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas el enredo que se armó! El escritor peruano Jaime Bayly, que no se muerde la lengua, acaba de soltar una bomba con su nueva novela, “Los golpistas”.
Resulta que el hombre desempolva aquel bochinche de 2002 en Venezuela, cuando a Hugo Chávez lo quitaron del medio un ratico y después volvió. Y Bayly viene y suelta la frase: “Chávez era el títere y Fidel, el titiritero”. ¡Zas! Como un directo al hígado de la historia.
Dónde y cuándo
Esto fue en Venezuela, en abril de 2002, un drama con cámaras y todo. Por tres días, Chávez estuvo fuera del poder, detenido por militares que, según Bayly, eran más improvisados que un concierto de barrio sin ensayo.
Imagínate el corre-corre: ¿lo procesamos, lo mandamos pa’l exilio, o qué hacemos con este hombre? Mientras tanto, Chávez, terco como una mula, se negaba a firmar la renuncia. La cosa parecía una película de misterio con final sorpresa, porque al tercer día, de repente, ¡Chávez de vuelta al mando!
Por qué importa
Aquí la cosa se pone interesante, ¿verdad? Según Bayly, el peso pesado de esta historia es Fidel Castro. ¿Por qué le importaba tanto el chismoso cubano la suerte del venezolano? ¡Por la gasolina, mi gente!
La alianza entre Caracas y La Habana era oro puro: petróleo barato para la isla a cambio de asesoría y vaya usted a saber qué más. La caída de Chávez, para Fidel, era como que le cortaran la manguera de la vida. ¡Un desastre monumental que no podía permitir!
Qué dicen las partes
El libro de Bayly pinta a los militares golpistas como un coro desafinado, cada uno con su propia melodía. No tenían ni un plan, ni un director de orquesta. Era un despelote.
Pero el plato fuerte es lo que dice Bayly de Fidel. El hombre, desde La Habana, no solo llamaba a los golpistas, sino que supuestamente les tiró una amenaza de las buenas: “Si le tocan un pelo a Chávez, van a pagar con sus vidas y las de sus familias”. ¡Imagínate el escalofrío! Un estratega de primera línea, moviendo sus piezas desde lejos.
Qué viene ahora
Con este libro, Bayly le echa más leña al fuego de la historia. Ahora la gente se va a poner a discutir otra vez: ¿quién manejaba realmente el cotarro en aquel entonces? ¿Fue Chávez un líder con su propia cabeza o solo un bailarín al ritmo de otro?
Lo que queda claro es que hay historias que nunca se cierran del todo, y siempre aparece alguien para sacudir el avispero. A seguir de cerca el bochinche, que esto da tela por donde cortar.