¡Ay, mi madre! ¿El hijo de Raúl Castro en la mesa con la CIA, como un plato de fricasé?
Dicen las malas lenguas, y la prensa de afuera, que Alejandro Castro, el hijo de Raúl, anda de secreticos con la CIA en México. ¿Será para que no se caiga el dominó?
Qué pasó
¡El bochinche está caliente, mi gente! Dicen por ahí, y lo publicó el periódico español ABC, que Alejandro Castro Espín, el mismo hijo de Raúl, anda de secreticos con la CIA en México. ¡Una bomba!
Al parecer, busca una "salida controlada" para el régimen, para que la cosa no explote. Desde La Habana lo niegan, pero el chismorreo no para.
Dónde y cuándo
Estos misteriosos encuentros, se rumorea, se cocinan en la capital mexicana por el 2026. Funcionarios cubanos y americanos, incluyendo agentes de inteligencia, se reúnen. Buscan abrir la economía cubana.
Hablan de sectores como energía, banca, turismo y telecomunicaciones. Incluso se ha mencionado que Estados Unidos podría dar petróleo para aliviar la escasez. ¡Imagínate!
Por qué importa
¿Por qué tanto alboroto? ¡Porque si el hijo de Raúl se mete en esto, es señal de algo grande! Buscan asegurar la continuidad del poder sin tanto desbarajuste. Es una movida importante para el futuro de la isla.
Esto podría afectar a todos. Intentan calmar las aguas y dar un respiro a la tensa relación entre ambos países. Se busca evitar un colapso.
Qué dicen las partes
Desde La Habana, el vicecanciller Carlos Fernández de Cossío negó las negociaciones formales. Pero sí reconoció "intercambios puntuales de mensajes". Un saludo de compromiso, diría uno.
El presidente Díaz-Canel, por su parte, habla de diálogo bilateral, pero sin mencionar estas reuniones. Es el clásico juego político de decir sin decir. Mantienen la postura oficial.
Qué viene ahora
¿Y ahora qué, mi gente? No soy adivino, pero esto huele a que se viene algo gordo. Con la crisis y las sanciones encima, esta jugada podría cambiar mucho en la relación entre Cuba y Estados Unidos.
Hay que estar con el ojo pelado. A ver si este chisme de pasillo se convierte en noticia grande, o si todo queda en nada. Lo importante es que la gente ya está comentando, ¡y eso es lo que cuenta!