¡Ay, mi madre! ¿Díaz-Canel "se hace el loco" otra vez? ¡Toirac le prende el ventilador!

El humorista Ulises Toirac le zumba fuerte a Díaz-Canel por su "gestión sin pies ni cabeza", cuestionando la improvisación y la falta de soluciones reales en Cuba.

Qué pasó

¡Oye esto pa' que veas! El mismísimo Ulises Toirac, que no se muerde la lengua, le ha dado un parón en seco al presidente Díaz-Canel. Dice que el hombre anda en las nubes, improvisando más que mago en fiesta de pueblo y sin un timón claro para esta lancha que es Cuba.

Según Toirac, la cosa es que el gobierno siempre sale con más de lo mismo, pidiendo "sacrificios" pero sin decir con la puntita de la lengua cómo van a arreglar el despelote de la basura o la vida en la calle. Es como si te dijeran "vamos a caminar" pero sin decirte adónde.

Dónde y cuándo

Todo este chismecito sabroso lo soltó Ulises Toirac en su Facebook, que es como el balcón de la esquina pero digital. Lo hizo después de que Díaz-Canel apareciera en una Mesa Redonda de esas que transmiten por la tele, una que fue el 8 de febrero de 2026.

Pero el humorista no se quedó ahí, recordó otros momentos donde el presidente, según él, ha patinado: desde los líos de San Antonio de los Baños en 2021 hasta la salida del exministro Alejandro Gil en 2024, con un montón de felicitaciones y contradicciones que no las entendía ni el que las decía. Un desbarajuste, ¡oiga!

Por qué importa

Mira, esto importa un mundo porque Ulises Toirac no es un cualquiera. Es una voz que la gente oye y que la gente respeta, y que se ponga a decir esto públicamente significa que la olla de presión está a punto de explotar. Su crítica resuena con la queja de la gente de a pie.

Lo que dice Toirac le cae como plomo caliente a la desconexión del gobierno con la vida real: la basura que se amontona, la comida que no alcanza, la vida que se va de las manos. Es el pueblo, a través de él, diciendo "¡hasta cuándo!".

Qué dicen las partes

Por un lado, Toirac asegura que Díaz-Canel se enreda solo, que no coge el toro por los cuernos y que la comunicación oficial es un arroz con mango que nadie entiende. Le critica que dice una cosa y luego se desdice, dejando a todo el mundo con la boca abierta.

Por el otro, lo que el gobierno, a través de la famosa Mesa Redonda, anunció fue más de lo mismo: "hay que sacrificarse", pero sin un plan claro. Es como cuando tu tía te dice que va a hacer dieta, pero no te dice cuándo ni con qué.

Qué viene ahora

Bueno, mi gente, ahora lo que viene es seguir esperando. La gente, la de a pie, esa que anda en la cola del pollo, sigue con los ojos bien abiertos a ver si el gobierno, de verdad, aterriza y le busca una pata a la mesa que se tambalea. Las críticas como las de Toirac son un espejo de la calle.

Lo que está en el aire es si de verdad van a cambiar el rumbo o si van a seguir "haciéndose los suecos" mientras el país sigue en la cuerda floja. La verdad es que la gente está como el humorista: "No sé, Rick…", con ese dejo de escepticismo que ya es casi una tradición.

Más noticias