¡Ay, Dios mío! Se llevaron hasta el perro de la casa en un robo de espanto en La Habana
Un robo descarado en Arroyo Naranjo dejó a una familia sin nada, ¡hasta su perrita husky, Luna, desapareció! El barrio está que arde con el chisme.
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, ¡que la calle está que arde con este bochinche! Imagínate que a una pobre familia en La Habana le vaciaron la casa completica.
No dejaron ni el alma, de verdad te lo digo, se llevaron hasta la perrita husky que tenían de mascota. Es para no creerlo.
La dueña, Annie Zúñiga, anda con el corazón en la boca, denunciando el descaro en las redes. Parece que los malhechores entraron como Pedro por su casa en la madrugada y arrasaron con todo lo que encontraron.
Un golpe duro, mi gente, un golpe que duele en el bolsillo y en el alma.
Dónde y cuándo
Esto pasó en Mantilla, allá por Arroyo Naranjo, en plena Habana. La cosa fue de madrugada, con nocturnidad y alevosía, como dicen los abogados.
La casa de Annie Zúñiga fue el blanco de este descaro. Parece que los ladrones llegaron y forzaron la puerta del garaje, sin compasión ninguna.
Se metieron en la vivienda y se llevaron de todo. Desde la planta eléctrica, hasta las bicicletas de los niños y los suministros del restaurante de la familia.
Un detalle curioso y triste es que dejaron la cartera de la señora dentro del carro, con su dinero y documentos. ¡Como para burlarse!
Por qué importa
Esto importa, y mucho, porque no es solo el robo de cosas. Es el robo de la paz y de la seguridad que ya casi no existe en la calle.
Es un golpe tremendo para la economía de esa familia, que perdió sus herramientas de trabajo, repuestos del carro y hasta la comida. Es para que te pongas a pensar, ¿quién se roba dos bolsas de pan, si no es por una necesidad apremiante o por una desfachatez total?
Pero lo que más ha tocado la fibra es que se llevaron a Luna, la perrita husky. Para los niños de la casa, es como un miembro de la familia, un regalo con mucho valor sentimental.
Esto nos dice a gritos que la calle está caliente, que la gente no tiene escrúpulos y que la delincuencia anda suelta como perro sin dueño.
Qué dicen las partes
La afectada, Annie Zúñiga, no ha parado de usar sus redes para contar lo que le pasó y pedir ayuda. Con la voz partida, ha detallado cada cosa que le quitaron, desde lo material hasta lo emocional.
Está ofreciendo lo que sea por información que le ayude a recuperar a su perrita. Ha dado hasta detalles de contacto y una descripción de Luna.
Por ahora, no hay declaraciones oficiales del gobierno o de la policía en el informe. Solo el clamor de una madre buscando a su mascota y la indignación de la gente en las redes.
Este caso, lamentablemente, se suma a la lista larga de denuncias de robos y hechos violentos que sacuden a la isla.
Qué viene ahora
Ahora toca esperar a ver si la denuncia de Annie Zúñiga logra mover algo. Ver si aparece Luna o si dan con los que hicieron semejante desbarajuste.
La esperanza es que el pueblo, que es siempre el que lo ve todo y lo sabe todo, pueda echar una mano.
Mientras tanto, la inseguridad sigue siendo el pan nuestro de cada día para muchas familias cubanas. Este caso es un espejo de la vulnerabilidad que se vive en las calles.
Hay que seguir de cerca, porque la historia de Luna y esta familia es la historia de muchos en la Cuba de hoy.