¡Adiós Cuba! La película que puso a llorar a Nueva York con sabor a exilio

El nuevo filme de Rolando Díaz, "Adiós Cuba", llega a Nueva York, removiendo el alma con historias de exilio y nostalgia cubana.

Qué pasó

Oye esto pa’ que veas el tremendo revuelo que armó la película “Adiós Cuba” del director Rolando Díaz allá en Nueva York. ¡La gente hizo cola y todo para verla!

Y no es pa’ menos, mi gente. Esta no es una película cualquiera; es de esas que te aprietan el pecho y te hacen recordar a los que se fueron, a lo que dejaron atrás. Un pedazo del alma cubana, pura nostalgia y verdad, puesto en la pantalla grande.

Dónde y cuándo

La cosa fue bien seria el lunes 9 de febrero, en el King Juan Carlos Center Auditorium de la Universidad de Nueva York. Un lugar con nombre de rey, pero que ese día se llenó de la gente que sabe lo que es extrañar la tierra.

A las 6:45 p.m., la sala estaba a reventar, con un ambiente de esos que huelen a expectativa y a nudo en la garganta. Sabían que venía una historia fuerte, de esas que calan hondo.

Por qué importa

Aquí no estamos hablando de una simple película, ¡qué va! Esto es un espejo, pa’ que nos miremos. Cuántos cubanos andan regados por el mundo, cuántas despedidas en los aeropuertos, cuántos sueños que se rompen y otros tantos que intentan echar raíces nuevas.

Toca la fibra más honda, ¿sabes? El que se fue, el que se quedó, hasta el que está pensando en irse... todos se ven reflejados en esa pantalla. Es la historia de nuestra gente, contada sin adornos, tal y como se vive en la calle.

Qué dicen las partes

El mismo Rolando Díaz, que no se anda con chiquitas, dijo que hizo la película “con el corazón”. No le interesaba el dinero, sino soltar las emociones, que la gente sintiera el peso de la nostalgia y la esperanza que lleva el cubano a cuestas.

Y la Yuliet Cruz, junto a Frank Moreno y Betiza Bismark, pusieron el alma en cada escena. Esa gente sabe lo que es la vida, y lo metieron todo en la película para que el mensaje llegara bien clarito.

Qué viene ahora

Esta película ya está dando la vuelta al mundo, causando un bochinche saludable donde quiera que se proyecta. Nueva York fue una parada más en este camino, pero de seguro no será la última.

Después del filme, Rolando Díaz se sentó a charlar con el escritor Enrique del Risco, y de seguro salieron más verdades y anécdotas. Así que hay que seguirle la pista a “Adiós Cuba”, porque esta conversación apenas está empezando, y promete seguir dando de qué hablar.

Más noticias