¡A la cubana! Buque grandote le saca el cuerpo a la marejada en Playa Baracoa

Un buque portacontenedores, el LARS D, sorprendió a todos en Playa Baracoa al anclar cerca de la costa por una fuerte marejada, desviándose de su ruta al Mariel.

Qué pasó

¡Imagínate la escena, socio! Los vecinos de Playa Baracoa, en Artemisa, estaban en lo suyo, con el sol pegando y la brisa marina, cuando de repente, ¡zas!, un monstruo de acero apareció pegadito a la costa.

Un buque portacontenedores, de esos que parecen edificios flotantes, se plantó frente a ellos como si fuera a bajarse la tripulación a tomar café. La gente, claro, sacó los teléfonos, con la boca abierta, preguntándose qué demonios pasaba con semejante espectáculo.

Dónde y cuándo

Esto ocurrió hace poquito, el domingo 8 de febrero de 2026, allí mismo, en Playa Baracoa. El protagonista de esta novela marítima fue el buque LARS D, que venía con su carga para el Puerto de Mariel.

Pero el mar, que a veces se pone de malas pulgas, decidió que no. Una marejada de esas que te mueven el piso obligó al capitán a buscar refugio. Así que, para evitar un mal rato, el buque se ancló temporalmente cerquita de la orilla, para la sorpresa de todos.

Por qué importa

Esto no es solo un chisme de puerto, ¡qué va! Es un recordatorio de lo brava que puede ser nuestra costa y de cómo la naturaleza manda más que cualquier horario de llegada.

Además, nos muestra la importancia del Puerto de Mariel. Por ahí entra de todo, desde la comida que va a tu mesa hasta lo que mueve la economía. Que un buque tan crucial se detenga, aunque sea por seguridad, nos hace pensar en la logística del país.

Qué dicen las partes

La prensa oficial, para calmar la marea de especulaciones, dijo que no había peligro. Las autoridades aclararon que fue una decisión normal, una medida preventiva del capitán para proteger a la tripulación, la carga y la nave.

Nadie se lanzó al agua a rescatar a nadie, ni hubo gritos de sirena. Solo un capitán prudente que prefirió esperar a que el mar se calmara antes de seguir su camino hacia el Mariel.

Qué viene ahora

Ahora, lo que se espera es que el LARS D, una vez que el tiempo mejore, continúe su ruta sin más contratiempos hacia el puerto de Mariel, su destino original.

Mientras tanto, el pueblo de Playa Baracoa tendrá una historia que contar en las colas, un cuento más sobre cómo el mar, a veces, nos trae el mundo un poquito más cerca de casa.

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