¡Yunisley se puso brava y le dijo a la Seguridad: '¡Con mis hijos, nananina!'

Yunisley Suárez, esposa de un ex-preso político, se planta firme y denuncia acoso de la Seguridad del Estado, advirtiendo que no toquen a sus hijos. Un drama que hierve en la calle cubana.

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas, que la cosa está que arde y el pueblo ya no aguanta callado! La Yunisley Suárez, que es la esposa de Aroni Yanko, el enfermero que se metieron preso por un meme, se ha plantado con garras y dientes. Dice que la Seguridad del Estado la tiene bajo un acoso que da calambre.

La pobre mujer, que ya sufrió lo suyo con el encierro del marido, ahora está gritando a los cuatro vientos que le hacen la vida un yogurt a ella y a sus chamaquitos. ¡Tremendo bochinche se ha armado en la calle con este cuento!

Dónde y cuándo

Esto no es chisme de lavadero, mi gente. La denuncia de la Yunisley salió este mismo jueves 19 de febrero de 2026, y la noticia corre como fuego en paja. Todo esto ocurre en nuestra Cuba querida, donde la vida ya es un ají picante, y ahora le están echando más pimienta a la familia de Aroni.

Recuerda que Aroni lo condenaron en Santa Clara por un “desacato agravado” gracias a una foto chistosa que publicó. La Yunisley, con el alma en la boca, asegura que la hostigan a ella y a sus tres hijos sin darles tregua, ¡como si fuera una persecución de película!

Por qué importa

¿Y por qué este cuento nos toca la fibra? Porque no es solo el drama de la Yunisley, ¡qué va! Es la misma historia que se repite en otros hogares cubanos, donde el Estado, como el cuco, se mete hasta en la sopa, especialmente cuando hay voces críticas.

Cuando una madre se planta así y alza la voz con tanto coraje, es que la cosa ha llegado al cuello. Este lío no es un caso aislado; es un espejo de las tensiones que vivimos y hace que uno se pregunte, con un pellizco en el alma, “¿Y si mañana me toca a mí o a los míos?”

Qué dicen las partes

La Yunisley, sin pelos en la lengua, ya soltó la bomba en las redes, clarito como el agua del río: “¡PROCURENNNN. CUIDADITO CON TOCAR A MIS HIJOOOOOOSSSSS!”. Es el grito de una leona defendiendo a sus cachorros, ¡un aviso en toda regla!

Por otro lado, de la Seguridad del Estado, ¡ni una palabra, como siempre! Se hacen los de la vista gorda. Pero no creas que nadie se entera. Las organizaciones internacionales ya están con el ojo encima, documentando cómo aumenta la vigilancia y las detenciones arbitrarias contra las familias de los presos de conciencia aquí en la Isla.

Qué viene ahora

Ahora mismo, la pelota está en el aire, como dicen. Veremos si este grito desesperado de la Yunisley resuena o si, como muchas veces, se lo lleva la marea. Es de esperar que la presión no ceda, y que este tire y encoge entre el pueblo que clama por justicia y las autoridades siga.

Lo que sí es más seguro que el arroz con frijoles es que este drama familiar tiene más capítulos. Y la Yunisley, con el fuego en los ojos, ¡seguro que no se va a quedar callada! Porque cuando una madre pelea por sus hijos, ¡agárrense que viene candela!

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