¡Tremendo bochinche en Canaleta! ¿Los presos con su propia orquesta?

Un cacerolazo descomunal sacudió la prisión de Canaleta en Ciego de Ávila, con presos exigiendo libertad y Patria y Vida.

Qué pasó

¡Ay, mi gente, que el chismecito de la semana viene calientico desde la prisión de Canaleta, en Ciego de Ávila! Se armó un bochinche que no veas, un cacerolazo de esos que erizan los pelos y te hacen preguntar qué está pasando de verdad.

Resulta que los presos, tanto los políticos como los que están por cosas de la calle, se pusieron de acuerdo y le metieron tambor a las pailas y las ollas. ¡Una protesta sonora que se escuchó por todo el penal!

No faltaron los gritos de "Libertad", "Patria y Vida" y hasta un sonoro "Abajo Díaz-Canel". Imagínense el corre-corre, el alboroto que debió haber sido dentro de esos muros.

Dónde y cuándo

Esto fue un miércoles, justo en la Prisión Provincial de Ciego de Ávila, a la que le dicen Canaleta. Por ahí por el 19 de febrero de 2026, si no me falla la memoria.

El estruendo, según cuenta la gente que lo oyó, se propagó por varios rincones del centro penitenciario. Uno se imagina el calor, la tensión en el aire, y el eco de esas consignas resonando en cada pasillo.

Por qué importa

Mira, esto no es poca cosa, ¿eh? Que los presos, metidos en un lugar así, se organicen para protestar, demuestra que la gente no se calla ni detrás de cuatro paredes.

Significa que la desesperación está a tope, y que el clamor por la libertad y por mejores condiciones es unánime, no solo para los que están por política, sino para los comunes también.

Es como un sopapo con la mano abierta, diciendo: "¡Aquí estamos, y no nos van a silenciar!" Y eso, mi gente, le pica a cualquiera que esté en el poder.

Qué dicen las partes

Por un lado, los presos, con su "Libertad" y "Patria y Vida" bien plantado, dejando claro que están hartos de la situación del país y de la cárcel. Los que dieron la voz de alarma dicen que estaban bien organizados.

Por otro, se supo que el Delegado del MININT de la provincia y unos cuantos jefes de prisiones y oficiales de alta alcurnia, corrieron pa' Canaleta. ¡Se les fue la mano y ahora están tratando de apagar el fuego!

Los analistas de derechos humanos, que siempre están con el ojo puesto, dicen que esto muestra la frustración, no solo de los políticos, sino también de los presos comunes por las condiciones críticas del sistema. Que es una muestra de resistencia pacífica y coordinada.

Qué viene ahora

Ahora, mi gente, a estar bien atentos. Los ojos del mundo tienen que seguir puestos en Cuba y, sobre todo, en cómo tratan a los que están presos por pensar diferente.

Las organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional tienen que monitorear esto de cerca. No vaya a ser que después de la protesta, vengan los palos y la represión.

Este cacerolazo en Canaleta es un recordatorio de que la voz de la dignidad y la libertad, aunque esté entre rejas, no se puede ignorar. ¡Y hay que seguirla de cerca, no vaya a ser que la apaguen!

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