¿Qué bochinche se armó a 30 mil pies en un avión de Delta?
Un vuelo de Delta se convirtió en un corre-corre cuando un pasajero armó tremendo alboroto en el aire, intentando llegar a la cabina y agrediendo a otros.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas la que se armó en pleno vuelo! Un señor, sin que nadie lo esperara, se puso como un camión sin freno en un avión de Delta. De la nada, empezó a armar un escándalo que ni te cuento.
La cosa fue que intentó llegar hasta la cabina, la parte donde van los pilotos, ¡imagínate tú la situación! Además, dicen que le metió mano a otro pasajero, lo cual ya es el colmo de la bobería.
La tripulación, que no tiene un pelo de tonta, declaró la emergencia al momento. No hubo más remedio que virar el avión y regresar al punto de partida antes de que la cosa se pusiera peor.
Dónde y cuándo
Esto no fue en un bar de mala muerte, no. Sucedió el miércoles 18 de febrero de 2026, en un vuelo de Delta que iba de Houston, específicamente del aeropuerto Hobby, con destino a Atlanta. Era un trayecto que supuestamente iba a durar un suspiro, como quien dice.
Pero a 30 mil pies de altura, bien lejos de la tierra, la gente tuvo que aguantar el despiporre. Cuando aterrizaron de nuevo en Houston, ya la policía estaba esperándolos con los brazos abiertos, ¡listos para el show!
Por qué importa
Mira, esto es importante porque no es la primera vez que pasa. La gente se está volviendo loca en los aviones y esto da un miedo que pa’ qué.
No es cosa de risa que un tipo intente meterse en la cabina; ahí sí que se acaba el relajo. Por suerte, la tripulación se puso las pilas y no dejaron que el susto se convirtiera en una tragedia, pero el nerviosismo se les quedó pegado en el cuerpo a todos los que iban ahí.
Qué dicen las partes
El piloto, con la soga al cuello, avisó a los controladores que el hombre quería entrar a la cabina y que había agredido a otro. Eso encendió todas las alarmas, claro está.
Después, la aerolínea Delta aclaró que, aunque el pasajero tuvo una conducta “indisciplinada e ilegal”, no llegó a tocar la cabina. Dijeron que agredió a pasajeros y a la tripulación, pero que la zona de los pilotos quedó a salvo.
Las autoridades, incluyendo la Federal Aviation Administration (FAA), ya abrieron una investigación para ver qué cargos le meten al alborotador. En la cola del avión, los pasajeros contaban que hubo gritos y forcejeos, una pena.
Qué viene ahora
Ahora lo que viene es el guiso legal. El sospechoso está preso y la FAA va a desenmarañar este rollo para ver qué sanciones le imponen, que no serán pocas, te lo aseguro.
Este caso va a poner otra vez el dedo en la llaga sobre el tema de los pasajeros rebeldes en los aviones. Seguramente se hablará más de cómo controlar a la gente antes de que se monte o qué hacer cuando se les va la cabeza en el aire.
Hay que estar al tanto, porque cuando la cosa es a 30 mil pies, cualquier bobería se convierte en un problema de verdad. A ver qué medidas nuevas salen de todo esto.