¡Escándalo en el Yuma! ¡Cierran 550 escuelas de chóferes por chapucería y peligro!
Más de 550 escuelas de camioneros y guagüeros en EE.UU. fueron clausuradas por el DOT. ¡Imagínate, enseñaban a manejar sin cumplir las reglas! Una jugada federal para poner orden y proteger a la gente.
Qué pasó
¡Ay, mi gente, la cosa está que arde en el Yuma! Resulta que el Departamento de Transporte de Estados Unidos (el DOT, pa’ los amigos) le metió un tremendo frenazo a más de 550 escuelas de esas que enseñan a manejar camiones y guaguas. ¿La razón? ¡Un reguero de violaciones a la seguridad, mi madre!
Imagínate que 448 centros andaban con chanchullos: instructores que ni sabían, exámenes de mentira y hasta vehículos que no pegaban ni con goma. Y otras 109, cuando vieron la inspección encima, ¡salieron corriendo y se borraron solitas del registro!
Esto no es bobería, eh. Estamos hablando de que van a desaparecer del mapa, así de golpe y porrazo, de la lista oficial de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA). ¡Cerrar por cerrar!
Dónde y cuándo
Esto ocurrió esta semana, específicamente el miércoles, cuando el DOT tiró la noticia como bomba. La movida es parte de un operativo federal que quiere apretar las tuercas en todo el sector de transporte por carretera.
Las inspecciones se hicieron por todo Estados Unidos, en los 50 estados. ¡Más de 1,400 revisiones, muchas de ellas con agentes encubiertos, como en las películas! Imagínate el nerviosismo en las academias.
El ambiente debe haber estado cargado, con el susto de que en cualquier momento te caía la FMCSA. Esto no es solo papeleo, esto es gente en la calle, en la guagua, en el camión, y la seguridad no es juego.
Por qué importa
¿Y a quién le cae esto encima? Primero que nada, a los choferes que salieron de esas escuelas, que ahora no se sabe si tienen la preparación que hace falta. Pero sobre todo, a todas las familias que viajan en guagua o que comparten la carretera con esos camiones. ¡La seguridad de la gente es lo primero!
La cosa es seria, porque el Secretario de Transporte, Sean P. Duffy, lo dijo bien claro: esto se acabó. Las familias tienen que estar tranquilas de que el chofer del autobús escolar o el del camión de carga sabe lo que hace. Y eso, mi hermano, empieza por una buena enseñanza.
Este relajo viene de lejos. Después de varios accidentes feos, como el de la Florida en agosto pasado con tres muertos, o el de Indiana con cuatro, el presidente Donald Trump se puso las pilas y dijo: '¡Hasta aquí! Hay que supervisar esto bien'.Qué dicen las partes
El Gobierno de Trump, por medio del DOT, no se anda con chiquitas. Dicen que por mucho tiempo el sector ha operado con un control demasiado flojo. Ahora la consigna es 'tolerancia cero' con las chapucerías que ponen en peligro a la gente.
También le han caído encima a los estados, presionándolos para que refuercen cómo dan las licencias de conducir comerciales. ¡Incluso amenazaron con quitarles fondos federales a los que no se pongan al día!
Y como si fuera poco, el año pasado hasta salió una orden para que los camioneros demuestren que saben inglés, todo por razones de seguridad pública. Es una ofensiva en todos los frentes, pa' que nadie se duerma.
Qué viene ahora
Ahora la pregunta es cuántos estudiantes quedarán en el aire. Aunque no hay cifras exactas, se sabe que el mercado de choferes tiene más gente de la que necesita, con una caída en los envíos desde 2022. Así que la cosa no pinta fácil para los afectados.
Lo que sí es seguro es que la presión del Gobierno va a seguir. Habrá que ver cómo responden los estados y las escuelas que quedan, porque esto es un mensaje claro: la seguridad en la carretera no es negociable.
Así que, mi gente, a estar atentos, porque esta película de los choferes y las escuelas patito apenas empieza. A ver quién se sube al tren y quién se queda varado.