¡Ay, mi madre! ¿Por defender su pellejo lo mandan otra vez pa' la trusa?
Luis Darién, un ex preso político, vuelve a la cárcel. Su madre denuncia que lo sentenciaron por no pagar una multa y reclamar un abuso policial. La calle está que arde.
Qué pasó
¡Tú supiste el lío que se armó con Luis Darién Reyes Romero! Este muchacho, ex preso político, de buenas a primeras lo volvieron a meter preso. Imagínate el bochinche. Lo acaban de sentenciar a dos años más de reclusión.
Su madre, Kenia Romero, no se muerde la lengua. Dice que todo es por una multa de 64,000 pesos que él no quiso pagar. Luis Darién asegura que la multa es un abuso, un invento.
Dónde y cuándo
Esto ocurrió, como suele pasar, en nuestra Habana. La sentencia se dictó el 11 de febrero. El problema arranca hace más de un año, cuando un policía le apuntó con un arma en la calle.
Imagínate la escena: delante de todo el mundo, con niños y ancianos. Desde ese día, la cosa se puso fea y Luis Darién se mantuvo firme, sin dejarse amedrentar.
Por qué importa
¿Y por qué esto nos importa? Porque es un golpe bajo para cualquiera. No es solo un joven, es el cuento de muchos que sienten que los están apretando. Es ver cómo, por defender lo tuyo, te castigan doble.
La gente está con un nudo en la garganta. Esto te roba la esperanza y te hace pensar: "¿Si le pasa a él por una multa injusta, qué no nos puede pasar a nosotros?"
Qué dicen las partes
Aquí viene lo bueno: los que mandan en Cuba, ni pío. ¡Silencio total! Pero la calle, ¡ay la calle!, esa sí está hablando. La gente en las redes sociales no para de comentar.
La madre de Luis Darién lo ha dicho claro: "Mi hijo no tiene que pagar una multa por caminar las calles del país donde nació." Ella lo ve como una represalia. Organizaciones de derechos humanos advierten que estas condenas son para meterle miedo a la gente.
Qué viene ahora
Ahora, la bola está en el aire. La familia sigue luchando y la gente pidiendo "Libertad para Luis Darién" en internet. Hay mucha incertidumbre, pero una cosa es clara: esta historia no se va a quedar callada.
El caso sigue dando que hablar y pone un rostro humano a lo que pasa en el país. Habrá que ver si el pataleo de la gente logra mover las cosas o si el silencio oficial sigue siendo la respuesta.