¿¡Qué bola es esa! ¿Trump de fiesta por el 'paquete' de Maduro?!

El presidente Trump celebra en Fort Bragg a los militares que le dieron el "paquete" a Maduro, un chismecito con mucho drama y sabor cubano.

Qué pasó

¡Oye, mi gente, prepárense para el último chisme que trae candela! El mismísimo presidente Donald Trump se fue de gira para Carolina del Norte, y no es para unas vacaciones.

Resulta que el hombre está montando un fiestón para darle las gracias a unos militares que hicieron un trabajo "sucio" pero efectivo. ¿Adivinen por qué? ¡Por la captura del expresidente venezolano, Nicolás Maduro!

Sí, como lo oyes. El "paquete" de Maduro fue el 3 de enero, y ahora Trump celebra como si hubiera ganado la lotería. ¡Qué nivel de bochinche!

Dónde y cuándo

Este novelón se armó este mismo viernes, 13 de febrero de 2026, en Fort Bragg, una de esas bases militares gringas donde se cuecen las habas más picantes.

Allí es donde viven los boinas verdes y los Delta Force, la élite de la tropa que no anda con cuentos. Trump llegó con su esposa, Melania, para el convite especial.

La cosa es que el tremendo jaleo de Maduro y su señora, Cilia Flores, ocurrió allá en Caracas, a principios de año, justo en el calor de enero. ¡Una operación de película que nadie esperaba!

Por qué importa

¡Esto no es cualquier cosita, mi socio! Imagínate a un presidente de Estados Unidos mandando a buscar a otro mandatario como si fuera un encargo a domicilio.

Es algo que nunca antes se había visto, y le da un giro de 360 grados a la política exterior. Para Trump, esto es una medalla de oro, una prueba de que él sí "resuelve" los problemas con mano dura.

Además, con las elecciones legislativas a la vuelta de la esquina, este tipo de show es oro puro para ganar votos y decir: "¡Miren lo que logramos por la seguridad nacional!".

Qué dicen las partes

El presidente Trump anda por todas partes echando flores a sus militares, diciendo que son unos genios, unos tigres que no le temen a nada. Habla de la operación "Resolución Absoluta" como un ejemplo de destreza.

Pero, claro, no todo el mundo está contento. Los gobiernos que le hacen coro a Venezuela andan con el mofle caliente, criticando la movida y hablando de soberanía.

Sin embargo, dentro de Estados Unidos, los que apoyan a Trump ven esto como una victoria rotunda, un símbolo de fuerza ante las "amenazas" que él siempre menciona.

Qué viene ahora

Ahora lo que le toca a Trump es seguir dándole brillo a la imagen de sus fuerzas armadas y, de paso, sumar puntos políticos para su agenda.

El ambiente internacional sigue tenso, y este tipo de acciones no bajan la temperatura. Veremos qué pasa con el juicio de Maduro, que debe estar más caliente que el asfalto en agosto.

Esto es una olla a presión, y hay que estar pegao' a la radio bemba para ver cómo se desenlaza este culebrón. ¡La cosa promete más capítulos!

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