¿Y ahora qué? ¡Los muchachos de El4tico desaparecidos y hasta un yuma grita por ellos!
Los jóvenes de El4tico, Kamil y Ernesto, están presos en Cuba por hablar claro. ¡Hasta un congresista de Estados Unidos pide su libertad a gritos!
Qué pasó
¡Oigan este bochinche que tiene a todo el mundo hablando! Dos muchachos de Holguín, Kamil Zayas Pérez y Ernesto Ricardo Medina, conocidos por su proyecto audiovisual El4tico, ¡los cogieron presos!
¿El motivo? Simple y llanamente, por soltar su opinión en redes, criticando sin pelos en la lengua la situación que vivimos en la isla. Parece que atreverse a hablar claro en internet no está de moda, ¡o es prohibido!
Y la cosa se puso seria en un dos por tres: un congresista de Estados Unidos, el señor Carlos A. Giménez, salió en X (lo que antes era Twitter) a gritar que los suelten de inmediato. ¡Pura candela internacional encendida por unos comentarios!
Dónde y cuándo
Todo el tejemaneje fue en Holguín, en el oriente cubano, no hace mucho. La policía les cayó encima por sorpresa, en un operativo fulminante que desmanteló su pequeño estudio, que era más bien un cuartico.
Se llevaron todo lo que encontraron: computadoras, los teléfonos, cámaras, hasta los cables que usaban. Los dejaron sin nada, como un almendrón sin gomas. Y a los muchachos, los mandaron derechito para la sede de Instrucción Penal de Holguín.
Este lugar es tristemente famoso por un nombre que asusta: “Todo el mundo canta”. Y créanme, no es para bailar ni para un karaoke. Tiene fama de ser un sitio donde los interrogatorios no son precisamente amables y el trato no es de guante de seda.
Por qué importa
Esto importa un mundo, mi gente, porque es la enésima vez que el que abre la boca aquí, se ve en un problema gordo. Es una bofetada a la cara de cualquiera que piense que puede expresarse libremente en internet.
Le afecta a cualquiera que tenga un celular, una conexión y una chispa de opinión propia. Es un espejo de la represión constante que no deja respirar a nadie, especialmente a los más jóvenes que ven en las redes una ventana.
Por eso la gente se indigna, se solidariza y el tema corre de boca en boca. Es el reflejo de un pueblo que ya está cansado de que le corten las alas y le tapen la boca por pensar distinto o por decir la verdad.
Qué dicen las partes
El congresista Carlos Giménez fue directo como un cohete: "Su opinión sobre lo que estaba sucediendo en Cuba, eran críticos del régimen, los capturaron y están en la cárcel. Este es un ejemplo de la razón de por qué el régimen se tiene que ir." ¡Más claro ni el agua!
Desde la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EE. UU., denunciaron sin titubeos que el "régimen ilegítimo cubano" sigue con sus "actos diarios de represión y abusos", confirmando que los arrestaron por "denunciar la mala gestión económica".
La ONG Ciudadanía y Libertad alzó la voz para confirmar que los llevaron a "Todo el mundo canta", un lugar señalado por prácticas de interrogatorio duras y tratos degradantes. ¡Un lugar de miedo, compay!
Una activista valiente, Yanet Rodríguez Sánchez, metió un hábeas corpus para saber de ellos, su paradero, acusaciones y condiciones. Además, figuras públicas como Luis Alberto García y Ulises Toirac, y la Embajada de EE. UU. en Cuba, se unieron al coro con #TodosSomosEl4tico, pidiendo respeto a los derechos humanos y su inmediata liberación.
Qué viene ahora
Ahora toca esperar con el alma en un hilo la respuesta del Tribunal Provincial de Holguín al hábeas corpus. Una decisión que está en el aire, como tantas otras promesas. La presión internacional sigue su curso, no se ha apagado ni un poquito.
Y con un país enredado en una madeja de apagones eternos, una inflación que ahoga y la gente en masa buscando irse, estas detenciones solo echan más gasolina al fuego del descontento social generalizado. La olla de presión está que explota.
Hay que mantenerse al tanto. Ver si a los muchachos de El4tico los sueltan y pueden volver a su cuartico, o si la cosa se enreda aún más en esta novela cubana que, lamentablemente, parece no tener fin ni capítulos finales felices.