¡Pueblo de San Luis se alza porque ni un quilo pueden sacar del banco!
Vecinos de San Luis, Santiago de Cuba, protestaron frente a un banco. ¡La gente no puede sacar ni un peso para el día a día! ¡Un lío grande!
¿Qué pasó?
¡Ay, mi gente! Esto es pa' que se enteren del último chismecito, o mejor dicho, del último grito que se escuchó desde San Luis, allá por Santiago de Cuba. ¿Ustedes saben lo que es ir al banco, hacer una cola del tamaño de la avenida y que al final te digan “no hay” dinero? ¡Pues eso mismo le pasó a la gente! Decenas de personas se plantaron frente a una sucursal, con la cara larga y el estómago vacío, ¡exigiendo su plata!
Imagínense el cuadro: la gente con el corazón en la mano, pidiendo lo que es suyo. No es que estén de fiesta, no. Es que necesitan la guagua, la comida, lo básico. Y el banco, como si nada, con las arcas vacías. ¡Tremenda bobería, oiga!
¿Dónde y cuándo?
La escena del crimen, o más bien, del bochinche, fue en el municipio de San Luis, en nuestra querida provincia de Santiago de Cuba. Esto no fue hace mucho, no, ¡fue este mismo martes 11 de febrero de 2026! Desde que el sol empezó a calentar, la gente ya estaba aglomerada, como si fuera la cola de la carne.
Testigos que pasaban por ahí, que lo vieron con estos mismos ojos, cuentan que la cosa se puso tensa, que había incertidumbre flotando en el aire. Es que no es para menos, ¿quién vive tranquilo sin un centavo en el bolsillo para lo necesario?
¿Por qué importa?
¡Y esto no es cuento, eh! Esto importa, y mucho, porque le está cayendo arriba a la gente de a pie. Si no tienes efectivo, ¿cómo compras en la bodega si la conexión se cae? ¿Cómo pagas el transporte si no hay punto de venta digital? ¡Quedan varados! Esta falta de billetes no es algo nuevo, pero ahora, con la crisis de la gasolina y el diésel, se puso peor.
Si no hay combustible, no hay carros para llevar el dinero a los bancos, ¡y ahí se trancó el dominó! La gente siente que les están quitando el pan de la boca y la posibilidad de moverse, todo por un sistema que no funciona como debe.
¿Qué dicen las partes?
Oficialmente, ¿qué se dice de este escándalo en San Luis? ¡Pues nada, ni pío! El silencio es ensordecedor. Por un lado, el gobierno ha estado empujando con todo el tema de la bancarización, de usar el teléfono para todo. ¡Pero la realidad es otra! La gente en San Luis, con la verdad en la boca, dice que la internet falla más que escopeta de feria, que los apagones no dejan y que las plataformas digitales son un dolor de cabeza.
Entonces, ¿qué hacemos? ¿Andamos con un chip en la frente o qué? Es la historia de siempre: unos tiran pa’ un lado, y el pueblo, ¡que es el que sufre!, está en el medio de la bronca.
¿Qué viene ahora?
Ahora, mi gente, la cosa sigue en el aire, como la ropa en la azotea un día de brisa. Este lío en San Luis es solo un pedacito de un pastel mucho más grande, un reflejo de que la economía no anda bien. La inflación por las nubes, la escasez de todo lo que se pueda imaginar, y ahora, ¡sin efectivo!
El panorama es complicado, y la incertidumbre es la palabra del día. Hay que seguir con los ojos bien abiertos, porque si esto sigue así, el bochinche de San Luis puede que sea solo la primera gota de un aguacero.