¡Pinar del Río en shock: Una ballena de visita... pero tiesa!
Un tremendo susto se llevaron los vecinos de Pinar del Río al encontrar una ballena sin vida en la playa Santa Lucía. Las autoridades investigan las causas de este raro suceso.
Qué pasó
¡Ay, mi gente, que la cosa está que arde en Pinar del Río! Imagínense el bochinche que se armó cuando, de repente, apareció una ballena, ¡pero no de paseo ni de visita! Estaba ahí, a la orilla, tiesa como un palo en la playa de Santa Lucía.
Los vecinos, que son más chismosos que un programa de farándula, la vieron y ¡zas!, el teléfono echando humo para avisar a las autoridades. Una escena de no creer, ¿verdad?
Dónde y cuándo
El drama, porque esto fue un drama con olor a salitre, ocurrió este miércoles en la famosa playita de Santa Lucía, esa misma en el municipio Minas de Matahambre, en la costa norte de Pinar del Río.
Ahí, donde uno va a buscar cangrejos y a echar un chapuzón, se encontraron con este gigante marino sin un aliento. ¡Ni en las películas de Hollywood se ve algo así tan cerca!
Por qué importa
Ustedes dirán, "otra ballena más". ¡Pero no, mi socio! Esto no es cosa de todos los días en Pinar del Río.
La última vez que algo así pasó en la provincia, según cuentan los viejos del lugar, fue allá por el 89, en Boca de Galafre. Así que, imagínense la conmoción. Es una señal, una rareza que pone a todo el mundo a hablar y a especular.
Afecta el ambiente, claro está, y hasta la tranquilidad de la gente, que ahora mira la orilla con otros ojos.
Qué dicen las partes
Como era de esperarse, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) y otras entidades ya están en el chisme, digo, en el lugar de los hechos. Están aplicando sus protocolos y haciendo sus análisis para ver qué fue lo que le dio al pobre animal.
Los técnicos están revisando todo, desde las condiciones de la ballena hasta si alguna corriente loca la trajo hasta aquí. Por ahora, no han soltado prenda sobre qué especie era ni cuánto tiempo llevaba muerta. Están con el misterio a flor de piel.
Mientras tanto, a la gente le están diciendo que no se acerquen mucho, que esto no es un circo y que hay que dejar a los especialistas trabajar sin estorbo, ¡y que no es bueno para la salud andar de chismoso cerca de una ballena muerta!
Qué viene ahora
Ahora lo que toca es esperar. Los expertos tienen que meter mano y ver qué rayos pasó. Puede ser desde un cambio en el tiempo, una corriente traicionera, que la ballena se desorientó o hasta alguna enfermedad, ¡uno nunca sabe!
Lo importante es que se haga la investigación. No podemos andar adivinando ni tirando la culpa a los cuatro vientos sin saber. Así que, a estar atentos, que este cuento de la ballena tiene más capítulos por venir.