¡Un barco misterioso entra y sale de La Habana sin atracar!
Un buque entró y salió de la Bahía de La Habana sin atracar, levantando un tremendo bochinche. ¿Qué chanchullo escondía esta maniobra tan rara? La gente está hablando del misterio.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas el revolico que hay en la calle! Resulta que un barco, como quien no quiere la cosa, se metió en la mismísima Bahía de La Habana. Dio unas vueltas, hizo como que iba a atracar, ¡y zzzzzas! Se viró y se fue, así sin más ni más.
La Tijera News fue quien soltó la bomba, y desde entonces la gente no ha parado de preguntar. Ni atraco, ni descarga, ni carga. Nada de nada. ¿Tú has visto cosa más rara en tus días?
Dónde y cuándo
Esto pasó en la mismísima Bahía de La Habana hace unos días. El buque se paseó por el corazón de la capital, sin decir adónde iba ni de dónde venía. Los que estaban por ahí, tanto trabajadores como curiosos, lo vieron clarito.
En medio del calor o de la noche, con el ambiente cargado de preguntas, el barco hizo su jugada. Entró, hizo la finta y se largó sin dejar rastro de su misión. Un misterio redondo.
Por qué importa
Mira, esto no es un chismecito cualquiera. Esto le cae arriba a todo el mundo. Con la pila de problemas que tenemos, sin comida, medicinas ni gasolina, y con los apagones que nos vuelven locos, cualquier movimiento raro de un barco es una alerta.
La gente piensa: '¿Qué traía? ¿Por qué no atracó? ¿Será que están haciendo chanchullos en alta mar para que nadie vea?' No es para menos, la desconfianza es grande cuando no hay claridad.
Nuestros puertos están que se caen a pedazos, ni para las cosas normales sirven. Entonces, que un barco se dé el lujo de ir y venir como si nada, eso pica y se extiende en la calle, alimentando la especulación.
Qué dicen las partes
¡Ah, aquí está el truco! Hasta ahora, ni el gobierno, ni la empresa del barco, ni nadie ha dicho 'ni pío'. El silencio es ensordecedor, compadre. Uno esperaría una explicación, pero nada.
Los expertos dicen que a veces un buque puede irse sin atracar por problemas técnicos o cambios de ruta. Pero, ¡ay!, si no hay un papel que lo diga o una voz oficial que lo cuente, la imaginación vuela más que un papalote en un ventarrón.
Mientras tanto, en la cola del pollo o en la guagua, la gente habla. Que si contrabando, que si algo oculto, que si otra vez nos están dando un batacazo. Cada cual con su teoría, porque no hay versión oficial que patee el tablero.
Qué viene ahora
Ahora, lo que viene es lo de siempre: esperar a ver si algún día alguien abre la boca y cuenta el cuento completo. O si, como pasa muchas veces, la cosa se va enfriando y queda como un misterio más de los muchos que abundan por esta tierra.
Hay que seguir con los ojos bien abiertos, porque este tipo de cosas, que parecen pequeñas, a veces son la punta del iceberg de algo más grande. ¿Volverá el barco fantasma? ¿O ya cumplió su misión secreta? Solo el tiempo, y algún buen radio bemba, lo dirá.