¡Tremendo enredo! ¿La campeona olímpica tiene que probar que es mujer?

La campeona olímpica Imane Khelif no puede competir sin pruebas de sexo. El boxeo mundial exige tests genéticos, ella se niega, armando un tremendo bochinche que hasta Trump comentó.

Qué pasó

¡Ay, mi gente! Esto es un enredo más complicado que desenredar una cadena de oro. La campeona olímpica de boxeo de París 2024, la mismísima Imane Khelif, no puede subirse al ring en eventos internacionales.

¿La razón? La nueva federación, World Boxing, le exige unas pruebas genéticas y de sexo si quiere seguir compitiendo en la categoría femenina. ¡Imagínense el escándalo!

Ella, con la frente en alto, ha dicho que de eso nada. Asegura ser mujer de toda la vida y no tiene que probarle nada a nadie. Así que, con el guante puesto, se ha plantado firme.

Dónde y cuándo

Esta bomba estalló después de que Imane se coronara en los Juegos Olímpicos de París 2024, trayéndole un oro a Argelia. Fue en la categoría de 66 kg, peso wélter, donde noqueó a su contrincante china.

Ahora, la decisión de World Boxing la tiene fuera de torneos grandes. El asunto no es nuevo, pero ha cogido un vuelo que llega hasta el mismísimo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien la mencionó en sus discursos.

Por qué importa

Miren, esto no es un simple golpe. Aquí hay un debate de peso. Toca la fibra de qué significa ser mujer en el deporte y quién tiene la última palabra para decidirlo.

Para Imane, es su carrera, su sueño de Los Ángeles 2028, y su vida lo que está en juego. Para el mundo, es un campanazo sobre la discriminación y las reglas que a veces las federaciones ponen.

La gente lo comenta en la cola, en la guagua y hasta en el balcón. Es un tema que pica, se extiende y hace pensar a cualquiera sobre la equidad y el respeto en el deporte.

Qué dicen las partes

Imane Khelif ha sido bien clara: “No soy transgénero. Esto no me concierne y no me intimida”. ¡Punto y se acabó! Ella nació y ha vivido como mujer, y no va a dejar que nadie la desvíe de su camino.

World Boxing, por su parte, dice que sus medidas son para “garantizar la seguridad y equidad”. Pero claro, la crítica no tardó, señalando estas políticas como discriminatorias y poco transparentes.

Y el señor Donald Trump, pues ahí lo tienen. Ha usado el caso para apoyar sus políticas de “prohibir a los hombres competir en deportes femeninos”, a pesar de que Imane ha desmentido su etiqueta.

Qué viene ahora

¿Qué pasará con Imane? Eso es un misterio digno de una telenovela. Ella está dispuesta a ir hasta el Tribunal de Arbitraje Deportivo (CAS), buscando que le quiten esa exigencia de las pruebas.

Si gana el caso o si World Boxing cambia de opinión, quizás la veamos de nuevo en Los Ángeles 2028. Pero por ahora, la cosa está en el aire, como un buen jab que no sabes dónde va a aterrizar.

El COI podría influir, pero la federación de boxeo tiene la última palabra sobre la elegibilidad. Así que, a esperar y a ver quién tiene la soga por el mango en este tremendo enredo que tiene al mundo del boxeo con los nervios de punta.

Más noticias