¡Ojito Volador! El Avión Yanqui Que Anda de Bochinche Cerca de Cuba
Un avión de espionaje estadounidense, el famoso Rivet Joint, se dejó ver merodeando la costa norte de Cuba. ¡Dicen que andaba buscando con qué entretenerse y levantó tremendo chismoteo!
Qué pasó
Oye esto pa’ que veas, que la cosa está caliente. Resulta que un avión de los americanos, de esos que son más chismosos que la vecina del quinto, anduvo dando vueltas por la costa norte de nuestra Cuba.
Estamos hablando de un RC-135V/W Rivet Joint, una nave que se dedica a escuchar hasta el silbido del viento, si le da la gana. ¡Tremendo boleo armó el pájaro de metal!
Dónde y cuándo
Esto fue el miércoles, 5 de febrero de 2026. El avión se apareció volando paralelo al litoral, como si estuviera echando un ojo a todo lo que pasaba abajo.
Los datos de FlightRadar24, que son como el radio bemba del cielo, lo cazaron. Andaba por ahí desde las 6:33 de la tarde, sin meterse en nuestro espacio aéreo, pero bien cerquita, a unas 31.500 pies de altura y a casi 400 nudos. ¡Como el que no quiere la cosa, pero está al tanto de todo!
Por qué importa
Mira, este avión no es un pájaro cualquiera. Es una plataforma de espionaje de las más duras, diseñada para interceptar cualquier comunicación, radar o sistema de defensa que se le ponga por delante.
Imagínate, es como tener un oreja gigante sobre el mar, que te cuenta casi en tiempo real lo que está pasando. La gente habla de esto porque siempre pica la curiosidad: ¿qué andan buscando? ¿A quién le tienen el ojo puesto?
Qué dicen las partes
La Fuerza Aérea de Estados Unidos, los dueños del avión, siempre dicen que estas misiones son para recoger y procesar inteligencia. Aseguran que estos aparatos les dan información clave para sus decisiones estratégicas. ¡Así de simple y sin mucho adorno!
No sueltan prenda de lo que ven o escuchan, porque claro, es un secreto militar. Para ellos, es parte de su trabajo, algo que hacen desde la guerra de Vietnam.
Qué viene ahora
Pues, a decir verdad, no es la primera vez que un avión de estos se pasea por la zona. Hace poco hubo otro que hasta apagó su transpondedor, para no dejar rastro completo. ¡Un pícaro, como ves!
Así que, lo más seguro es que esto no pare. El "juego del gato y el ratón" entre los cielos y la costa sigue. Toca estar atentos, porque estos viajes siempre dejan algo en el aire, aunque no lo digan en voz alta.