¡Díaz-Canel dijo que comamos del patio: ¿Será que nos viene la dieta del güije?!

El presidente Díaz-Canel propone que cada municipio se autoabastezca de comida, una idea que podría dejarnos comiendo lo que la tierra dé, y no siempre lo que nos guste.

Qué pasó

¡Oigan esto pa’ que vean la última del presidente! El Díaz-Canel salió con una frase que dejó a más de uno con la boca abierta y el estómago haciendo ruidos. Dijo que, a partir de ahora, "vamos a comer lo que se produzca en cada lugar".

Esto de la “autonomía municipal” suena a chiste malo. Viene siendo como que cada cual se las arregle para llenar la olla, según lo que dé su propio terruño. Es la vieja historia de la soga por lo más delgado, pero con un toque de "sálvese quien pueda".

Dónde y cuándo

La noticia, o el "bombo" como le decimos nosotros, se soltó un jueves, el 5 de febrero de 2026, y aunque salió desde La Habana, el chisme corre por toda la isla. El problema, dicen, es la falta de combustible y los camiones que no caminan.

Sin gasolina, la comida no viaja. Así que, si tu provincia no da frijoles, pues, a aguantarse. La cosa está que arde y afecta a todo el mundo, desde el campo hasta la capital, donde el patio no siempre da para alimentar a la familia.

Por qué importa

¡Esto es un viraje de 360 grados, mi gente! Antes, nos prometían la "canasta básica" que llegaba de arriba. Ahora, el cuento es que el pueblo mismo tiene que resolver.

¿Qué pasa con esto? Pues que el municipio con buena tierra y algunos recursos quizás la pase menos dura. Pero el que vive en la ciudad, en un solar o un quinto piso, ¿cómo se supone que va a "producir lo suyo"? La escasez ya no es solo nacional, ¡ahora es de esquina a esquina!

Qué dicen las partes

Por un lado, el Gobierno vende la idea de que esto es un paso gigante para la "descentralización" y el "poder popular". Dicen que es para que la gente tenga más voz y voto en su propia mesa.

Pero en la cola, la gente tiene otro cantar. Dicen que esto es una manera elegante de decir "no tenemos cómo llevarte la comida, así que búscatela". Es la misma responsabilidad, pero ahora en manos del barrio, sin las herramientas ni el apoyo para lograrlo. “Una patada pa’lante”, le llaman.

Qué viene ahora

Lo que viene es un gran signo de interrogación, como los de la novela de la noche. ¿Veremos un boom de huertos urbanos y patios sembrados de yuca? ¿O la desigualdad entre los municipios se va a disparar más que un cohete?

La verdad es que nadie sabe qué pasará, ni si de verdad esto va a funcionar. Hay que tener los ojos bien abiertos para ver si esta "autonomía" es la solución mágica o si solo es otra vuelta de tuerca a la misma historia de siempre, donde la gente sigue luchando por un plato de comida. La película todavía no tiene final.

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