¡Con la barriga en la mano y el embrión cruzado!

Una pareja de Florida demanda a una clínica de fertilidad. Descubrieron que el embrión implantado no era suyo, ¡un enredo genético que dejó a la familia con una bebé que no es su carne y hueso!

Qué pasó

¡Oye esto pa’ que veas el revolico que se ha armado en La Florida! Una pareja, Tiffany Score y Steven Mills, fueron a una clínica de fertilidad para tener un bebé. Les implantaron un embrión, la barriga creció y ¡llegó una beba preciosa! Pero, ¡ay, mi madre! Al poco tiempo, notaron que la niña no se parecía en nada a ellos.

Se hicieron pruebas de ADN y ¡zas! La bebé no tenía ni un pelo de su sangre. El embrión que le pusieron a Tiffany no era el de ellos. ¡Qué enredo más grande! Ahora están demandando a la clínica y al médico por esta metida de pata.

Dónde y cuándo

Este novelón ocurrió en Orlando, La Florida. La bronca es con el Centro de Fertilidad de Orlando y su director, el doctor Milton McNichol. La implantación fue en abril de 2025. La niña, Shea, nació el 11 de diciembre.

Los padres, de raza blanca, se dieron cuenta de que la beba no tenía rasgos que cuadraran. Las pruebas genéticas confirmaron el disparate en el condado de Palm Beach. ¡La cosa está que arde y es un chisme de esquina!

Por qué importa

¡Esto es un mazazo al corazón! Imagínate la ilusión de un hijo y que te salgan con que no es tuyo. Es un relajo ético y legal que pone la vida de una criatura y dos familias patas arriba. La confianza en estas clínicas se fue por el caño.

¿Dónde están los verdaderos padres de Shea? ¿Y los embriones de Tiffany y Steven? Es un bochinche que tiene a todo el mundo hablando y con la mosca detrás de la oreja.

Qué dicen las partes

Tiffany y Steven no solo buscan dinero; lo que más les aprieta es encontrar a los padres biológicos de Shea y sus propios embriones. Tiffany lo soltó en las redes, pidiendo ayuda y expresando el estrés de sentirse “prisioneros en su propia casa”.

La hermana de Tiffany, Alexa, abrió un GoFundMe para cubrir gastos. La clínica, en un comunicado que luego desapareció, admitió el error y aseguró que investiga. ¡Pero el comunicado ya no está! ¡Ahí hay gato encerrado!

Qué viene ahora

La demanda sigue su curso en el tribunal de Palm Beach. La búsqueda de esos padres genéticos y de los embriones de la pareja está que arde. La clínica tendrá que dar muchas explicaciones y afrontar las consecuencias de este disparate.

Este caso podría cambiar muchas cosas en las leyes de fertilidad. Hay que seguirle los pasos bien de cerca, porque este bochinche tiene cuerda para rato. ¡Prepárense, que esto no ha terminado!

Más noticias