¡La Habana Parada! ¿La ciudad se quedó a pie o nos están dando un ultimátum?

La Habana amaneció sin transporte público urbano, dejando a millones de personas varadas. La Empresa Transporte Habana confirmó la suspensión total de rutas por falta crítica de combustible, paralizando la capital y afectando gravemente la vida diaria.

Qué pasó

Oigan esto, mi gente, que la cosa está que arde y no precisamente por el sol. La Habana, nuestra querida capital, amaneció este miércoles con un silencio bien raro en las calles: ¡ni un solo ómnibus por ninguna parte! Millones de habaneros se quedaron con los crespos hechos, sin saber cómo llegar al trabajo, al médico, o a la escuela.

La Empresa Transporte Habana, con su comunicado oficial, terminó de confirmar el bochinche que ya se venía regando como pólvora: todas las rutas urbanas, pero todas, toditas, suspendidas. ¿La razón? El bendito combustible que se esfumó como por arte de magia. ¡Imagínense el zafarrancho!

Dónde y cuándo

Esta película de terror urbano se estrenó el miércoles en toda la capital cubana. Desde Alamar hasta Marianao, desde el Vedado hasta San Miguel, la historia era la misma: paradas vacías y gente con cara de "¿y ahora qué?".

La noticia, confirmada por la propia entidad estatal, se regó mientras el sol pegaba y la gente esperaba en las colas infinitas. El ambiente, para qué les voy a contar, estaba cargado de esa tensión que uno conoce de sobra, esa mezcla de resignación y calentura que solo se vive aquí.

Por qué importa

Esto no es un chismecito de barrio, mi gente. Esto es una patada al estómago para la Habana entera. Millones de trabajadores sin cómo llegar a sus centros, enfermos sin transporte para los hospitales, estudiantes que no pueden ir a clases. ¿Se dan cuenta? Es la vida de la ciudad parada en seco.

El transporte estatal es la única opción para la mayoría. Sin ómnibus, la capital se convierte en una isla gigante donde cada uno está atrapado en su pedacito. A ver cómo hace la gente para resolver ahora, si ya la cosa estaba apretá.

Qué dicen las partes

La Empresa Transporte Habana, muy campante, dijo que pedían "sinceras disculpas" y que agradecían la "comprensión y el apoyo". ¡Comprensión! Después de años de crisis, apagones y escasez de comida, pedirle comprensión al pueblo suena a chiste malo, ¿verdad?

Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel, hace unos días, ya había soltado la bomba: escasez aguda de combustible y "tiempos muy difíciles". Habló de "aguantar" y hasta sacó a relucir la famosa "Opción Cero" de los 90. O sea, nos están preparando para lo peor, sin soluciones a la vista.

Qué viene ahora

¿Qué viene ahora? Pues, como siempre, la incertidumbre. El gobierno promete medidas de emergencia, pero a la hora de la verdad, lo que se ve es más de lo mismo: más apagones, más problemas para la economía y ahora, una capital inmovilizada. La gente ya está inventando lo que no está escrito para moverse.

Esto del transporte paralizado es como otra señal más de que la cuerda ya no da para más. Mientras tanto, la cúpula sigue pidiendo sacrificio a un pueblo que ya no tiene de dónde sacar más fuerzas. Hay que estar pendientes, porque la cosa promete más capítulos.

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