¡Tremendo chisme! ¿Amenazan de muerte a preso del 11J en la cárcel?
Walfrido Rodríguez, preso político del 11J, denuncia que agentes de la Seguridad del Estado lo amenazaron de muerte en prisión. ¡La situación está que arde!
Qué pasó
¡Agarra esto pa' que veas! Nuestro Walfrido Rodríguez Piloto, ese mismo, el que cayó preso por las protestas del 11 de julio, ¡denunció que lo tienen amenazado de muerte en la prisión de El Pitirre! No es cuento de camino, no. Él mismito lo dijo: agentes de la Seguridad del Estado le soltaron unas cuantas bravatas que dan escalofrío.
Según lo que él contó al medio independiente CubaNet, la cosa fue bien directa y sin anestesia. Le dijeron clarito que si al gobierno le da por tambalearse, él es el primero en la lista. O le meten un tiro en la cabeza, ¡así como lo oyes!, o lo envenenan. ¡Imagínate tú el susto!
Dónde y cuándo
Esta telenovela cubana se cocinó en la prisión habanera de El Pitirre. Esto fue allá por el jueves 29 de enero de 2026, ya cayendo la noche, como a las diez. Agentes del gobierno y Walfrido fueron los protagonistas de este drama. Pero espérate, que la cosa no termina ahí.
Walfrido, que ya tiene sus 58 primaveras, estaba en el área de depósito, que es como una sala de espera antes de que te ubiquen fijo. El hombre, además de las amenazas, denunció que ese lugar es un nido de chinches y ácaros. ¡Un asco, mi gente! La salud de los presos está en juego en esas condiciones tan inhumanas.
Por qué importa
¿Y por qué todo este bochinche nos tiene que importar? ¡Pues claro que sí! Porque Walfrido es un cuentapropista del barrio El Palenque, en La Lisa, y su “delito” fue salir a la calle aquel 11J. Diez años de cana por desórdenes públicos y desacato, que para muchos son puros cuentos para callarle la boca.
Este chisme nos recuerda que no están jugando con los que se atreven a protestar. Es una forma de decir: “Cuidado con lo que hablas, que aquí te esperamos”. No es solo Walfrido, es la señal que le mandan a cualquiera que se atreva a chistar en esta Cuba.
Qué dicen las partes
A ver, a ver, ¿qué se dice en la calle y en los papeles? Walfrido no se quedó callado y lo soltó a CubaNet. Por supuesto, del lado oficial, ¡silencio sepulcral! Ni pío, como siempre que el chisme es candela.
Pero las organizaciones de derechos humanos, como Prisoners Defenders, con sede en Madrid, ya tienen a Walfrido en su lista. Ellos no se tragan el cuento de los delitos. Para ellos, es una represalia más. Walfrido fue trasladado a El Pitirre después de pasar un tiempo en la prisión Ivánov, de esas que llaman de “máximo rigor”.
Qué viene ahora
¿Y ahora qué? Pues a seguir con el ojo pelao, mi gente. La denuncia de Walfrido es como una bofetada en la cara de los que juran que en Cuba se respetan los derechos humanos. Este caso va a seguir dando de qué hablar, seguro que sí.
La comunidad internacional, que ya anda con la oreja parada, va a seguir pidiendo explicaciones. Mientras tanto, la vida de los presos políticos sigue siendo un volado. Toca estar atentos, porque la calle no olvida y el bochinche, si es verdad, siempre busca su camino.